Solamente uno de cada 10 casos de fraude o extorsión logra elevarse a carpeta de investigación en lo que va del año, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). La baja tasa de denuncia formal contrasta con la percepción de riesgo entre comerciantes, quienes reconocen que, aunque son víctimas frecuentes, en muchos casos optan por no denunciar y en su lugar priorizan la capacitación y la prevención.
De acuerdo con las cifras oficiales, en los primeros tres meses del año se iniciaron 17 carpetas de investigación ante la Fiscalía Local, registradas por el SESNSP: 10 por fraude, una por extorsión y seis por tentativa de extorsión, lo que refleja que el fraude continúa siendo el delito más común dentro de este rubro.
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Este panorama adquiere mayor relevancia al contrastar con los reportes de la Condusef, que señalan un promedio mensual de 180 atenciones, de las cuales aproximadamente el 25% está relacionado con fraudes financieros en línea, evidenciando el crecimiento de los delitos digitales y la vulnerabilidad de los usuarios.
Ante este escenario, distintos sectores empresariales han reforzado medidas internas de prevención. Marino Novelo, integrante de una agrupación de 200 empresarios, destacó que la capacitación constante es indispensable, ya que un descuido puede generar pérdidas económicas tanto en negocios como en hogares. Subrayó que la información oportuna y el conocimiento de los modos de operación de los delincuentes son claves para reducir riesgos.
Rodrigo Bojórquez Ruiz, presidente de la Canirac Campeche, afirmó que hasta el momento los más de 40 agremiados no han reportado afectaciones directas por extorsión o fraude. Advirtió que esta situación no debe interpretarse como un motivo de relajación, sino como una oportunidad para fortalecer protocolos de seguridad.
Ambos coincidieron en que el uso de herramientas digitales como grupos de mensajería instantánea permite compartir alertas rápidas sobre números telefónicos utilizados en intentos de extorsión, así como patrones de fraude detectados en tiempo real. Estas acciones ayudan a proteger tanto a los socios como a sus familias.