A un mes del derrumbe de una parte de la entrada de la iglesia de San Roque, mejor conocida como San Francisquito, ubicada en el Centro Histórico de Campeche, el Instituto Nacional de Antropología e Historia inició los trabajos de rehabilitación del inmueble.
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Desde entonces, y por el momento, autoridades de la Diócesis de Campeche mantienen cerrado el acceso a feligreses y turistas del antiguo templo, ubicado en el cruce de las calles 59 peatonal con 12, una de las zonas con mayor afluencia del primer cuadro de la ciudad.
Fue durante el mes de junio cuando fragmentos de mampostería del umbral se desprendieron y cayeron frente a la pequeña iglesia. Por fortuna, no se registraron personas lesionadas, al igual que ocurrió en un predio colonial de dos niveles ubicado en el cruce de las calles 51 con 10, donde dos pesados fragmentos de piedra cayeron hacia la escarpa.
Hasta el momento, las autoridades del INAH no han dado a conocer el monto que tendrá la rehabilitación de este inmueble histórico. Los recursos para los trabajos serán aportados por la Diócesis de Campeche y, aparentemente, por particulares.
El objetivo de la intervención es devolver accesibilidad y seguridad a las personas que visitan el templo de San Francisquito, construido a mediados del siglo XVII a petición de los habitantes de la entonces Villa de San Francisco de Campeche, con materiales tradicionales como piedra de cantera y sascab.
En años anteriores, la iglesia de San Roque fue intervenida con trabajos de rehabilitación tanto en su exterior como en los cinco retablos barrocos de gran valor artístico que se encuentran en su interior. Entre estas piezas destaca el primer retablo, que resguarda la imagen de la Purísima Concepción de María, así como el segundo, dedicado al Calvario de Cristo.
Se espera que personal especializado en restauración del Centro INAH Campeche inicie la segunda fase de intervención de la venerada imagen del Cristo Negro, en el Santuario de San Román.
Durante los trabajos previos, las especialistas detectaron incrustaciones metálicas colocadas décadas atrás por personas contratadas para realizar labores de mantenimiento en la sagrada imagen. Dicho procedimiento fue considerado inadecuado, debido a que la corrosión de esos elementos metálicos podría ocasionar daños irreversibles en la escultura de madera de ébano, elaborada en Italia durante el siglo XVI.
Estos trabajos también se realizarán mediante un convenio de colaboración entre el INAH y la Diócesis de Campeche.
JGH