El gobierno de Cuba reaccionó con dureza al nuevo paquete de sanciones económicas anunciado por Estados Unidos, al que calificó como una “agresión despiadada” y un intento de castigo colectivo contra la población de la isla.
La respuesta fue emitida por el canciller Bruno Rodríguez Parrilla, quien acusó a Washington de endurecer el cerco económico contra el país mediante medidas que impactan directamente en su estructura financiera y productiva.
Sanciones de EU apuntan a red militar y empresas estatales
Las sanciones fueron anunciadas por el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, quien informó la implementación de restricciones dirigidas principalmente contra el conglomerado militar cubano GAESA y al menos cinco entidades estatales.
El paquete incluye el congelamiento de activos, restricciones comerciales y limitaciones a operaciones financieras internacionales, particularmente en sectores vinculados con minería, exportación de metales y empresas estratégicas del Estado cubano.
De acuerdo con la administración estadounidense, las medidas buscan debilitar las fuentes de financiamiento del aparato militar cubano y limitar su influencia económica, además de advertir a bancos y corporaciones extranjeras sobre posibles sanciones si mantienen vínculos con las entidades señaladas.
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La respuesta de La Habana: “castigo al pueblo cubano”
En su pronunciamiento, el canciller cubano afirmó que las sanciones no solo tienen un carácter político, sino que afectan directamente las condiciones de vida de la población, al restringir el acceso a recursos y frenar actividades económicas esenciales.
Rodríguez Parrilla también acusó a Washington de actuar con motivaciones políticas y de intensificar lo que calificó como una estrategia de presión económica sostenida contra la isla.
Escalada diplomática entre Cuba y Estados Unidos
El nuevo episodio de tensiones se suma a una relación bilateral históricamente marcada por sanciones, restricciones comerciales y diferencias ideológicas.
En este contexto, el gobierno cubano insiste en que las medidas buscan aislar económicamente al país, mientras que Estados Unidos sostiene que su objetivo es limitar el financiamiento de estructuras militares y empresariales vinculadas al Estado.
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