La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó este domingo en la región Izta-Popo, Puebla, el inicio de la Jornada Nacional de Reforestación 2026, una estrategia que busca involucrar a comunidades, pueblos originarios, gobiernos, brigadistas y sociedad civil en la recuperación de los ecosistemas del país.
La jornada se desarrolla de manera simultánea en las 32 entidades federativas, con una participación estimada de más de 241 mil personas, quienes tienen como meta plantar más de 6 millones de árboles, sembrar directamente más de 1.7 millones de semillas y dispersar mediante drones más de medio millón de semillas en zonas de difícil acceso. Las acciones abarcan alrededor de 2 mil hectáreas y contemplan especies adecuadas a las condiciones ambientales de cada región.
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Durante el acto, Sheinbaum firmó el decreto que establece la Jornada Nacional de Reforestación y propuso que el segundo domingo de agosto quede establecido como fecha permanente para realizar esta actividad cada año. La mandataria destacó que la conservación de los territorios está estrechamente relacionada con las comunidades que históricamente los han protegido.
Propone cambiar el nombre al Paso de Cortés
En el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, la presidenta también planteó cambiar el nombre del histórico Paso de Cortés, ubicado entre los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, para denominarlo “Paso de los Pueblos Indígenas”.
Sheinbaum argumentó que el sitio ya era utilizado por los pueblos originarios antes de la llegada de los españoles y recordó que Hernán Cortés atravesó este paso rumbo a Tenochtitlan en 1519, después de la matanza de Cholula.
La propuesta forma parte de una política de reivindicación de la memoria histórica de los pueblos indígenas, con la que el Gobierno federal busca reconocer la presencia y resistencia de las comunidades originarias antes y durante la Conquista.
La jornada también incluyó una ceremonia tradicional de respeto y ofrenda al Popocatépetl, así como una demostración del uso de drones para dispersar semillas forestales y nativas en lugares de difícil acceso. De acuerdo con las autoridades, el objetivo es producir y plantar mil 500 millones de plantas, árboles y semillas hacia 2030 mediante la participación coordinada de comunidades, ejidatarios, productores y gobiernos.