La violencia en Guanajuato vuelve a golpear directamente al activismo civil y a las familias que rastrean el paradero de sus seres queridos.
La comunidad de defensores de derechos humanos se encuentra de luto tras confirmarse el homicidio de Patricia Negrete Tafoya una activa integrante de los colectivos de rastreo de personas desaparecidas en la entidad, en un crimen que vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad en la que operan las buscadoras en el país.
La buscadora Patricia Negrete Tafoya fue asesinada en Guanajuato.
El violento suceso tuvo lugar durante las últimas horas del pasado 23 de junio en el municipio de Pénjamo.
La víctima terminaba su jornada como parte del personal de limpieza en el Hospital General de la localidad. Al salir del recinto médico, mientras se desplazaba a bordo de una motocicleta, fue alcanzada por individuos armados que la interceptaron en plena vía pública.
Sin mediar palabra, los agresores abrieron fuego en múltiples ocasiones en su contra antes de emprender la huida.
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A pesar de que los servicios de emergencia acudieron al sitio casi de inmediato para brindarle los primeros auxilios tras las detonaciones, las heridas resultaron fatales y la mujer no logró sobrevivir.
Debido al protocolo de reconocimiento y los peritajes forenses pertinentes, las autoridades locales confirmaron de manera oficial su identidad un día después del atentado.
Hasta el momento, las corporaciones de seguridad pública no han reportado detenidos, manteniendo el móvil del atentado y la identidad de los sicarios bajo estricto misterio.
Patricia se unió activamente a la causa de las desapariciones en el año 2021, motivada por la ausencia de su hermana, Laura Angélica Negrete Tafoya, de quien aún se desconoce su paradero.
Desde entonces, "Paty" se integró al colectivo "Una Promesa por Cumplir", destacando por su constante participación en jornadas comunitarias de difusión, protestas frente a las instituciones de justicia y brigadas de campo con la esperanza de hallar respuestas.
Su muerte deja un vacío profundo en las redes de apoyo ciudadano y reaviva la exigencia de garantías reales para quienes buscan a los suyos en México.
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