Quintana Roo / Cancún

Polvo, demoras y hermetismo: Obras de la Terminal 1 afectan imagen del aeropuerto de Cancún

Usuarios lamentan que la primera impresión de los turistas en Cancún sea polvo, maquinaria y tráfico.

Pese a que la remodelación de la Terminal 1 debe estar lista antes del primer semestre del 2027, ASUR no anuncia el avance
Pese a que la remodelación de la Terminal 1 debe estar lista antes del primer semestre del 2027, ASUR no anuncia el avance / Rodolfo Flores

Polvo, demoras en el transporte y una primera impresión desfavorable para los turistas son los efectos que perciben trabajadores y usuarios ante el hermetismo que rodea las obras de la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de Cancún (AIC), donde el avance de la reconstrucción se mantiene bajo reserva por parte del Grupo Aeroportuario del Sureste (ASUR).

En la zona exterior de la Terminal 1 se observan excavaciones, armado de acero, colocación de tubería y estructuras de concreto, además de áreas acordonadas con barreras. Pese a la actividad en el sitio, ni la concesionaria ni la empresa constructora, Grupo INDI, emitieron información autorizada para precisar los porcentajes de avance o el monto de la inversión.

Noticia Destacada

Acoso de “jaladores” a turistas y falta de asientos perjudican la imagen de la T2 del Aeropuerto de Cancún

En un sondeo realizado en la zona aeroportuaria, empleados y usuarios coincidieron en que la imagen de la T1 sorprende negativamente a los visitantes recién llegados.

“Se sorprenden un poco por la obra o el polvo”, indicó una empleada del lugar. Además, para los trabajadores, las obras han derivado en complicaciones logísticas cotidianas, principalmente en el transporte de personal.

“Sí tardamos un poco más en llegar a nuestro centro de trabajo, pero ni modo”, comentó un trabajador.

Paralelamente se trabaja en la zona 4, lo que genera mayores contratiempos entre los viajeros / Rodolfo Flores

Pese a los inconvenientes, existe expectativa entre la comunidad aeroportuaria sobre el impacto que tendrá la redistribución de operaciones entre las terminales. Los trabajadores confían en que el traslado de algunas aerolíneas a la Terminal 1 permita descongestionar áreas críticas del aeródromo.

“Por la Terminal 2 sí se hace un caos, porque llegan y se hace tráfico. Está supersaturada, ya no soporta tanto flujo de personas; creo que se tardaron mucho en la remodelación”, reveló un empleado con más de 10 años de antigüedad en el AIC.

Sin embargo, a casi cinco meses de que se cumplan ocho años del cierre de la Terminal 1 -clausurada desde marzo del 2018- ASUR no ha hecho públicos los porcentajes de ejecución ni el avance financiero del proyecto.

Noticia Destacada

Sobreventa de vuelos causó caos en el aeropuerto de Cancún; Profeco recibe hasta 40 quejas diarias

Aunque en su reporte anual del 2025 la concesionaria indicó que las instalaciones serían remodeladas para iniciar operaciones a mediados del 2027, hasta el momento no existe información clara sobre los tiempos definitivos de entrega.

Paralelamente, la empresa realiza la ampliación de la segunda etapa de la Terminal 4, prevista para entrar en funcionamiento a finales de este año.

La falta de transparencia contrasta con la relevancia operativa de la obra para el principal destino turístico del país, que actualmente concentra sus vuelos comerciales en las terminales 2, 3 y 4, con una infraestructura general de 62 puertas de embarque y 82 posiciones para aeronaves.

El área cuenta con dos cierres: en el 2005, tras el paso del Huracán “Wilma” y en el 2018 / Rodolfo Flores

Para el sector turístico y los usuarios, la reapertura de la T1 resulta prioritaria para aliviar la saturación de la infraestructura, en un contexto donde el tráfico de pasajeros de ASUR en México registró una caída anual del 8.5 por ciento en junio de 2026.

La Terminal 1 cuenta con un historial de interrupciones: fue adquirida por ASUR en 1999, sufrió afectaciones severas tras el paso del huracán “Wilma”, reabrió en noviembre del 2013 y volvió a cerrar en marzo del 2018. Hoy, ocho años después de su cierre y a más de un año de haber iniciado los trabajos de remodelación en marzo pasado, el porcentaje real de avance continúa sin transparentarse.