La presunta sustracción y venta de producto pesquero en altamar, práctica conocida en el sector como huateo, estaría generando afectaciones económicas a empresarios dedicados a la captura de pulpo, mero y langosta en las costas de Yucatán, de acuerdo con representantes del sector.
A meses del inicio de la temporada de pulpo, y con las pesquerías de mero y langosta igualmente activas, empresarios pesqueros señalaron que continúan registrándose casos en los que ribereños presuntamente comercializan parte de sus capturas directamente en el mar. Según expusieron, esta situación impactaría los ingresos de los propietarios de las embarcaciones y de las empresas que financian las jornadas.
Noticia Destacada
Yucatán, bajo vigilancia por posible formación de una Depresión Tropical en el Golfo de México
Dueños de embarcaciones y representantes de congeladoras, quienes solicitaron mantener sus nombres en anonimato por temor a represalias, señalaron que esta práctica presuntamente se realiza desde distintas zonas de la costa y habría cobrado mayor relevancia durante la actual temporada pulpera, debido al valor comercial del molusco.
Los empresarios consultados explicaron que, en algunos casos, los pescadores venderían parte del producto obtenido durante la jornada a compradores que acuden hasta las zonas de pesca. Al regresar a puerto, indicaron, las capturas reportadas a los propietarios de las embarcaciones serían menores a las realmente obtenidas.
Noticia Destacada
Conagua clausura 25 aprovechamientos irregulares de agua en Yucatán durante 2026
Según expusieron, esta situación representa pérdidas para quienes realizan las inversiones necesarias para mantener activas las embarcaciones, desde combustible, víveres y mantenimiento, hasta los gastos propios de cada salida al mar.
Finalmente, hicieron un llamado a los hombres de mar: “Debemos evitar la venta irregular de producto durante las jornadas de trabajo”, al considerar que una eventual reducción en la rentabilidad de la actividad no afectaría únicamente a los propietarios de las embarcaciones, sino también a tripulantes, trabajadores de congeladoras, comerciantes, proveedores y demás personas que dependen directa o indirectamente de la actividad pesquera.