La hipertensión arterial continúa avanzando silenciosamente en la Península de Yucatán y, con ella, también aumentan las enfermedades del corazón y los accidentes cerebrovasculares. Durante las primeras 27 semanas del 2026, los tres estados de la región registraron incrementos tanto en el número de personas diagnosticadas con presión alta como en las principales complicaciones cardiovasculares, un comportamiento que especialistas consideran una señal de alerta por el impacto que estas enfermedades tienen en la mortalidad y la discapacidad.
De acuerdo con el Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud federal, Yucatán acumuló 5 mil 541 casos de hipertensión arterial, cifra que representa un incremento de 7 por ciento respecto al mismo periodo del año pasado. A ello se suman 975 casos de enfermedad isquémica del corazón, un aumento de 12.7 por ciento, además de 747 pacientes con enfermedad cerebrovascular, padecimiento que registró el mayor crecimiento, al elevarse 31.7 por ciento en comparación con 2025.
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El panorama no es exclusivo del Estado. En Campeche se observó el incremento porcentual más pronunciado de la región, con un alza de 35.5 por ciento en los casos de hipertensión, 44.4 por ciento en enfermedad isquémica del corazón y 38.2 por ciento en enfermedad cerebrovascular, cifras que reflejan un deterioro en los indicadores de salud cardiovascular.
En Quintana Roo, la tendencia también fue ascendente. La entidad notificó 5 mil 799 casos de hipertensión, equivalente a un incremento de 15.9 por ciento; además de 336 casos de enfermedad isquémica del corazón, con un crecimiento de 17.1 por ciento, y 284 casos de enfermedad cerebrovascular, que aumentaron 34 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior.
Riesgo de infartos
El comportamiento simultáneo en las tres entidades preocupa porque la hipertensión es considerada el principal factor de riesgo para desarrollar infartos, insuficiencia cardiaca, daño renal y accidentes cerebrovasculares. En la mayoría de los pacientes la enfermedad evoluciona sin síntomas durante años, lo que retrasa el diagnóstico y favorece la aparición de complicaciones que, en muchos casos, dejan secuelas permanentes o provocan la muerte.
Especialistas en salud pública han insistido en que el incremento de estos padecimientos está estrechamente relacionado con factores como el sobrepeso, la obesidad, la diabetes, el consumo excesivo de sal, el tabaquismo, el sedentarismo y el estrés, condiciones que mantienen una alta prevalencia en la Península de Yucatán.
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La situación adquiere mayor relevancia debido a que las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte en México, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Tan sólo en Yucatán, las enfermedades del sistema circulatorio se mantienen entre los primeros motivos de fallecimiento año tras año, superando incluso a diversos padecimientos infecciosos.
Enemigo silencioso
Médicos consultados en distintas ocasiones por POR ESTO! han advertido que el control oportuno de la presión arterial, una alimentación saludable, la actividad física regular y la detección temprana son las medidas más eficaces para reducir el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares. Sin embargo, reconocen que miles de personas desconocen que padecen hipertensión hasta que presentan una complicación grave.
Con el incremento registrado durante el 2026, la Península enfrenta un nuevo desafío sanitario que obliga a fortalecer las acciones de prevención, diagnóstico y seguimiento de pacientes, especialmente entre la población adulta, donde estos padecimientos mantienen una tendencia sostenida al alza.