Yucatán pasó del lugar 15 al 7 en competitividad en apenas tres años. El Índice de Competitividad Estatal (ICE) 2026 del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), presentado el lunes, coloca al estado entre los diez primeros del país, tres posiciones arriba de la edición anterior, cuando cerró en el décimo sitio. De acuerdo con lo difundido sobre la presentación, es la mejor ubicación de Yucatán en los 20 años de historia del índice.
El estudio califica a las 32 entidades con 53 indicadores agrupados en seis subíndices: innovación y economía, infraestructura, mercado de trabajo, sociedad y medio ambiente, derecho, y sistema político y gobiernos. Con ellos mide qué tan capaz es cada estado de generar, atraer y retener talento e inversión. La Ciudad de México encabeza la lista, seguida de Querétaro, Nuevo León, Coahuila y Baja California Sur. Jalisco es sexto y Yucatán, séptimo; Aguascalientes, Quintana Roo y San Luis Potosí completan los diez primeros.
El ascenso, sin embargo, no fue solitario. Contra la edición 2025, Baja California Sur bajó tres lugares (del 2 al 5), Aguascalientes otros tres (del 5 al 8) y Jalisco dos (del 4 al 6). Chihuahua, que ocupaba el octavo sitio, salió del top 10. Del lado de los que sí avanzaron, Querétaro escaló cuatro lugares hasta el segundo, Coahuila tres hasta el cuarto y San Luis Potosí pasó del 12 al 10. Yucatán subió, pero también le ayudó que varios de los de arriba se aflojaran.
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La trayectoria reciente no es una línea recta. En el 2022 Yucatán era décimo; en el 2023 se desplomó al lugar 15, la mayor caída del país en esa edición, aun con el título de estado más seguro, porque la brecha de ingresos entre hombres y mujeres pasó de 12.8 a 19.5 por ciento y creció la percepción de corrupción estatal. En 2024 brincó al octavo puesto y en el 2025 retrocedió al décimo. Con el séptimo de este año suma cuatro cambios de rumbo en cuatro ediciones.
Lo que sostiene el ascenso
La seguridad y el gobierno son el pilar. En el 2024 el IMCO ya lo señalaba como la entidad con mejores resultados en mejora regulatoria y la segunda con menor percepción de corrupción estatal. En el ICE del 2025 subió del cuarto al segundo lugar en el subíndice de derecho, con el primer sitio nacional en homicidios (2.1 por cada 100 mil habitantes) y en robo de vehículos, y quedó tercero en sistema político y gobiernos.
El perfil se repite en Mérida. El Índice de Competitividad Urbana (ICU) 2026, que el IMCO publicó en junio, la ubica sexta entre las ciudades de más de un millón de habitantes y primera de ese grupo en derecho: 0.1 robos de vehículos por cada mil unidades y 3.2 homicidios por cada 100 mil habitantes, la tercera tasa más baja de las 72 ciudades medidas. También es segunda en percepción de corrupción estatal en zonas urbanas, y sus trabajadores de tiempo completo ganan en promedio 14 mil 379 pesos al mes, noveno lugar del listado.
Lo que todavía pesa
Los focos rojos del 2025 eran otros. Yucatán cayó del lugar 11 al 25 en sociedad y medio ambiente: quedó en el sitio 30 de 32 en cobertura educativa y también en tratamiento de aguas residuales, y fue segundo en heridos por accidentes de tránsito, con 223 por cada 100 mil habitantes. En mercado de trabajo ocupó el lugar 19, con 59 por ciento de informalidad y la mayor brecha del país entre la informalidad de mujeres y la de hombres. Hay un matiz: en Estados #ConLupaDeGénero 2026, del propio IMCO, Yucatán fue la entidad que más avanzó en condiciones laborales para las mujeres, al subir cuatro posiciones hasta el cuarto lugar.
La lupa urbana confirma que las deudas están en casa. Según el ICU 2026, Mérida ocupa el lugar 64 de 72 ciudades en costo de la electricidad, el 65 en víctimas de accidentes relacionados con el transporte y el 65 en capacidad de tratamiento de agua. La brecha de ingresos por género se amplió de 22.1 a 30.4 por ciento, lo que la deja en el sitio 60.
Los ingresos propios de los gobiernos locales bajaron de 48.1 a 38.4 por ciento de sus ingresos totales, es decir, dependen más de recursos que no generan ellos, y casi la mitad de la población ocupada (46.8 por ciento) trabaja en la informalidad. Además, la tasa de homicidios subió de 1.5 a 3.2 y la percepción de seguridad cayó de 69.6 a 54 por ciento. Mérida sigue entre las tres ciudades con menos homicidios, pero la tendencia ya no es la de hace dos años.
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La Península sube en bloque
El resultado no es solo yucateco. Quintana Roo subió 12 lugares para llegar al noveno, lo que implica que venía del 21, y Campeche mejoró seis hasta el 13, tras ubicarse en el 19 en 2025. Las tres entidades peninsulares quedan entre las primeras 13. Al agruparlas como región Maya en 2025, el IMCO les reconocía fortalezas en logística aérea y les señalaba una tarea común: baja diversificación económica y poco crecimiento de las empresas de más de 50 empleados.
Falta ver el desglose por subíndice del ICE 2026 para saber cuánto de la mejora viene de la seguridad y la gobernanza, donde Yucatán ya era fuerte, y cuánto de los rubros que arrastraba. Esa diferencia separa un ascenso estructural de un golpe de suerte estadístico. En su edición 2025, el instituto propuso a los estados diseñar una gestión hídrica integral, impulsar la capacitación en habilidades digitales donde la informalidad es alta y crear ventanillas únicas para inversionistas. No son recetas exclusivas para Yucatán, pero coinciden con los puntos donde el propio índice lo exhibía.
Para el yucateco la pregunta es más simple: si ser séptimo se siente en la calle. Un ranking no tapa un bache, no pone drenaje ni formaliza un empleo, y con el proceso electoral de 2027 en el horizonte el índice será a la vez argumento de gobierno y motivo de escrutinio. La competitividad no depende de un solo factor, y el propio índice lo demuestra: Yucatán ya sabe cómo se sube al podio de la seguridad. El examen pendiente es aprobar agua, escuela y empleo formal.