Síguenos

Última hora

Cae en Yucatán presunto implicado en tráfico de drogas, armas y posesión de fauna silvestre

Yucatán / Mérida

Marcelo Ebrard destaca crecimiento de Yucatán y apuesta por empleos mejor pagados

En entrevista exclusiva con Por Esto!, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, planteó una nueva apuesta industrial para Yucatán con la industria de los semiconductores.

Marcelo Ebrard apuesta por capacitar a 5 mil yucatecos para atraer empresas de semiconductores
Marcelo Ebrard apuesta por capacitar a 5 mil yucatecos para atraer empresas de semiconductores / Por Esto!

Marcelo Ebrard tiene una apuesta para la economía de Yucatán: preparar trabajadores para industrias que todavía no se han establecido plenamente en el estado. Su punto de partida son cinco mil lugares gratuitos de capacitación en línea, vinculados con la Universidad Estatal de Arizona, que permitirán adquirir conocimientos y vocabulario especializado en inglés para el sector de los semiconductores.

“En semiconductores estamos empezando”, admite el secretario de Economía al hablar de una de las mayores apuestas industriales para el estado. La frase resume la distancia entre las oportunidades que ofrece este sector, indispensable para la fabricación de computadoras y equipos electrónicos, y las capacidades que Yucatán necesita desarrollar para participar en él.

En entrevista con Lázaro Briceño Pérez, editor general de POR ESTO!, durante su visita a Mérida para participar en InnovaFest 2026, Ebrard Casaubon anuncia cinco mil lugares gratuitos de capacitación en línea, vinculados con la Universidad de Arizona, para aprender inglés especializado en semiconductores y adquirir conocimientos de emprendimiento e innovación. Considera que formar personal es el primer paso para atraer compañías tecnológicas o impulsar la creación de empresas locales.

Inauguran el InnovaFest 2026 en Mérida

Noticia Destacada

Inauguran el InnovaFest 2026 en Mérida : Marcelo Ebrard y Joaquín Díaz Mena encabezan apertura del encuentro nacional de innovación

El funcionario destaca que la economía yucateca creció 4.3% anual durante el segundo trimestre del 2026 y sostiene que existen condiciones favorables para acelerar su desarrollo. Sin embargo, reconoce que la infraestructura energética requiere inversiones y que la modernización del Puerto de Progreso es una prioridad para mejorar la capacidad logística del estado.

Su objetivo, asegura, es que el crecimiento produzca empleos mejor remunerados. Pero ante la pregunta de qué garantías tienen las familias de recibir mejores salarios, responde con los beneficios generales de la inversión y la generación de puestos de trabajo, sin establecer metas concretas de remuneración.

“Queremos empleos bien pagados”

¿Cuál es el lugar que ocupa hoy Yucatán en la estrategia económica del Gobierno federal y qué oportunidades reales tiene para convertirse en un destino de grandes inversiones nacionales y extranjeras?

—Yucatán es uno de los estados que más está creciendo económicamente. El último reporte que tengo es de 4.3%, más o menos. ¿Esto es poco o es mucho? Es mucho. Es el doble de lo que crece Estados Unidos y el triple de Europa.

Quiere decir que va por buen camino, que hay inversión y empleos. ¿Qué quisiéramos hacer con estas iniciativas? Que ese crecimiento se distribuya mediante muy buenos empleos, empleos bien pagados. Ése es el objetivo.

Yucatán es uno de los ocho estados que mantienen mayor ritmo de crecimiento y que aportan riqueza al país. Tiene un buen nivel de desarrollo y creo que lo podemos acelerar.

Una de las iniciativas más importantes es la de semiconductores. México está creciendo en exportaciones de equipos de cómputo. No fabricamos todos sus componentes, pero cada vez integramos más equipos, y queremos que Yucatán también participe en ese proceso.

¿Qué representa para Yucatán el convenio de capacitación con la Universidad de Arizona?

—Estuve en la Universidad de Arizona, que es muy importante en todo lo relacionado con semiconductores. Hicimos un convenio y nos están ofreciendo cinco mil lugares gratuitos para Yucatán, para conectarse en línea y aprender el inglés especializado de esta industria.

¿Por qué cinco mil? Porque es el primer paso para atraer empresas a Yucatán o crear empresas aquí.

Tenemos dos cursos: uno es English for the Semiconductor Industry y el otro es de emprendimiento e innovación. Son gratuitos, en línea y cada persona puede organizar sus horarios. Es una gran oportunidad para que los jóvenes yucatecos se capaciten y accedan a las oportunidades que vendrán.

¿Estos lugares son solamente para Yucatán?

—Son para Yucatán. Ya tengo reacciones de otros estados porque cinco mil lugares no son pocos.

Tenemos que ofrecerlos e insistir en que se aprovechen. Es una llave que le abre a Yucatán un camino, porque podemos hablar de semiconductores, pero las empresas no van a venir si no tenemos esas habilidades.

Todo el lenguaje de la industria es en inglés, y es especializado.

La capacitación también tiene un valor curricular. Poder acreditar esos conocimientos con una universidad como la de Arizona abre muchas puertas.

Electricidad, gas y Puerto Progreso

¿Qué está frenando la llegada de más industrias a Yucatán? ¿El suministro eléctrico, el gas natural, la disponibilidad de trabajadores o la conectividad logística? ¿Cuál es hoy el principal obstáculo?

—El gas natural ya viene. Hay toda una serie de construcciones, gasoductos y demás. Son inversiones muy grandes que espero que vayan resolviendo esa carencia.

No lo vería hoy como un impedimento, porque la tendencia de crecimiento es buena.

Sí tenemos que ampliar la red eléctrica, sobre todo la red, y conectar la generación de energía a través de gas. Una de las obras más importantes es la ampliación de Puerto Progreso, que la presidenta Claudia Sheinbaum ha establecido como una de las prioridades para su administración, por los beneficios que traerá para el Sureste.

¿Y cómo está la mano de obra de Yucatán? ¿Está bien calificada o le falta preparación?

—Depende de qué industria estemos hablando. En semiconductores estamos empezando, y por eso es importante la capacitación.

En general, hay sectores donde está muy bien. Yucatán tiene un buen nivel de desarrollo en servicios. También hay condiciones favorables en materia de seguridad y menos problemas que en otras partes del país. Son activos importantes a favor del estado.

¿Cómo está apoyando el Gobierno federal el crecimiento de Yucatán?

—Estamos respaldando las inversiones que ya se han anunciado por parte de la Presidenta en energía, transporte, movilidad y transporte de carga.

Marcelo Ebrard anuncia impulso a nuevos proyectos tecnológicos durante el InnovaFest 2026

Noticia Destacada

InnovaFest 2026 en Mérida: Marcelo Ebrard destaca las ideas de jóvenes mexicanos para transformar el futuro

Y, por supuesto, Puerto Progreso, que es la prioridad que nos ha marcado la Presidenta: que vaya lo más rápido posible.

El objetivo para el 2027 es acelerar el paso ahí.

¿En cuánto tiempo se podrán ver los resultados de este impulso?

—Como hay varias inversiones en curso, pues 2027-2028. Es muy difícil establecerlo en meses porque son inversiones grandes. Convencer a empresas muy grandes a veces toma tiempo.

Pero espero que logremos ese objetivo y que en 2027-2028 ya podamos verlo aquí.

La relación comercial con Estados Unidos

¿Cómo afectará a las empresas de Yucatán la situación política tras las elecciones en Estados Unidos? ¿Qué riesgos concretos enfrentan las exportaciones yucatecas por la revisión del T-MEC y las medidas arancelarias?

—Todavía es un poco difícil saberlo a ciencia cierta.

Nosotros seguiremos construyendo una buena relación con Estados Unidos. Vamos a ver qué efectos tienen los cambios y qué tanto se modifican sus políticas. No lo sé. Es poco aventurado decirlo ahorita.

Vamos a seguir yendo cada diez días a presentar nuestros temas y a buscar a quienes fueron electos.

¿Tiene influencia en la negociación comercial lo que pasa en las cámaras de Estados Unidos?

—Las decisiones arancelarias, por ejemplo las de la Sección 232, son del Ejecutivo, pero el Congreso sí tiene influencia respecto al tratado. Cualquier enmienda que se le haga tiene que pasar por el Congreso. Vamos a ver cómo evoluciona eso.

Para precisar, el tratado no está en duda. Estados Unidos aceptó mantenerse diez años y hacer revisiones anuales. No creas que fue fácil pero aceptaron seguir adelante.

¿Para las exportaciones de Yucatán hay algún riesgo en el marco del tratado?

—Tenemos alrededor del 80% de exportaciones sin arancel. Lo que más nos ha afectado son los aranceles del Ejecutivo sobre vehículos, acero y aluminio, que no es el caso de las exportaciones de Yucatán.

El desafío de mejorar los ingresos

Se anuncian inversiones millonarias y empleos especializados en los próximos años en Yucatán, pero ¿Qué garantía tiene una familia yucateca de que ese crecimiento se traducirá en mejores salarios, mejor calidad de vida y no solamente en beneficios para las empresas?

—Cuando tienes inversiones, primero está la generación de empleo, porque son oportunidades de trabajo de diferentes niveles, de acuerdo con la especialidad que se requiera.

La segunda ventaja es que toda empresa que se instala atrae a otras empresas, que significan más empleo.

Y finalmente, para todos, significa más dinero en circulación. Tienes más gente empleada, las empresas gastan dinero y pagan impuestos. Entonces, siempre son buenas noticias.

Pensar en los próximos diez años 

¿Cuáles son los principales retos que enfrenta la economía mexicana en el 2027 y cómo podrían afectar el crecimiento, la inversión y la generación de empleos en estados como Yucatán?

—Tenemos cinco retos: reducir la necesidad de recursos crediticios para el Gobierno, reducir el déficit, aumentar el crecimiento, aumentar la inversión extranjera y mantener nuestras exportaciones.

Cada uno es complejo.

Al mismo tiempo, tienes que estar viendo lo que va a suceder para la próxima generación, dentro de diez años. Un gobernante que no ve diez años se vuelve un administrador de la realidad cotidiana. No hay una visión.

La innovación y los semiconductores son pensar en que Yucatán tenga algo que hoy no tiene: personas especializadas en semiconductores y empresas vinculadas con esa industria. No sé si el año que entra vamos a tener muchísimas empresas, pero habrá algunas.

Desde el día en que yo les diga que tengo cinco mil yucatecas y yucatecos que manejan el inglés para semiconductores, estamos avanzando.

El reto es incorporar a Yucatán y a la economía mexicana en la gran revolución económica que estamos viviendo: semiconductores, equipos de cómputo, servidores, centros de datos, cableado y procesamiento de silicio.

Tenemos que hacerlo. Si no, dependemos de otros.