La renuncia de Jacinto Sosa Novelo a la titularidad de la Agencia de Transporte de Yucatán (ATY) no representa una victoria para los concesionarios del transporte público, sino el inicio de una nueva etapa de modernización y fortalecimiento del sistema Va y Ven, afirmó José Emilio Cabrera Villamil.
El representante de los operadores señaló que, contrario a las versiones difundidas por algunos empresarios del sector, la salida del funcionario debe entenderse como una oportunidad para consolidar un modelo de movilidad con mayor inversión en tecnología, autobuses más eficientes, una mejor planeación de rutas y la integración de otros medios de transporte.
Aseguró que Sosa Novelo dejó avances importantes, entre ellos el crecimiento de la flota de unidades y la regulación de mototaxis, taxis y servicios de transporte de plataformas digitales, medidas que, consideró, contribuirán a una mayor sustentabilidad financiera del sistema.
Noticia Destacada
Playas de Yucatán, en riesgo por erosión: aumento del nivel del mar y obras humanas aceleran el problema
Cabrera Villamil expresó su confianza en que el próximo titular de la ATY dé continuidad a los cambios emprendidos y mantenga el compromiso de impulsar acciones en beneficio de usuarios, trabajadores y concesionarios, en concordancia con la política de movilidad promovida por el Gobierno del Estado.
En materia laboral, informó que el conflicto con los concesionarios del servicio metropolitano ya es atendido por diversas instancias.
Noticia Destacada
UADY impulsa nueva herramienta con ADN para mejorar la búsqueda de personas desaparecidas en Yucatán
El dirigente sostuvo que algunos empresarios interpretaron la salida de Sosa Novelo como una respuesta a las presiones por presuntos adeudos; sin embargo, insistió en que la decisión responde a la necesidad de dar paso a un nuevo esquema de transporte, capaz de atraer inversiones e incorporar unidades con mejor tecnología.
Añadió que las modificaciones al esquema de pago por kilómetro recorrido buscan garantizar la viabilidad del servicio y proteger los derechos laborales y prestaciones de los trabajadores. Según dijo, algunos concesionarios se oponen porque prefieren mantener el modelo de ingresos garantizados, el cual es financieramente insostenible.