Tras casi una década de conflicto por la posesión de 500 hectáreas de los predios El Progreso y El Porvenir, en Hopelchén, este viernes podría definirse el litigio que mantiene enfrentados a integrantes de la comunidad menonita La Trinidad y Luis Eduardo Huitz Villareal. Los menonitas acudieron a la audiencia en la Sala de Juicios Orales, en la capital del Estado, donde sus representantes legales confían en que se determine la ad de lasnulid actuaciones del expediente y se reconozca la posesión de las tierras en disputa.
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El dirigente del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano, Eraclio Rodríguez Gómez, explicó que la marcha y plantón en Palacio de Gobierno fue pausada luego de una reunión sostenida el martes con autoridades del Poder Ejecutivo y funcionarios del Poder Judicial, quienes ofrecieron realizar una revisión minuciosa del expediente para agilizar una resolución. Señaló que la prioridad es destrabar el conflicto antes de que concluya, en aproximadamente 15 días, el actual ciclo agrícola, pues cada semana que las tierras permanezcan sin ser trabajadas representa pérdidas para los productores.
Rodríguez Gómez sostuvo que los abogados de los menonitas plantearían durante la audiencia la nulidad de los actos realizados dentro del expediente, al argumentar que existen diversas inconsistencias, entre ellas un poder que califican como inválido. Afirmó que la documentación presentada no acredita la posesión de Huitz Villareal y que la legalidad favorece a los menonitas. No obstante, precisó que, si la petición no prospera, la organización mantendrá abierta la posibilidad de retomar la movilización de tractores y productores.
El dirigente también advirtió que el conflicto ha generado pérdidas millonarias para los productores. Explicó que cuando fueron despojados de las tierras había alrededor de 300 hectáreas sembradas de sorgo a punto de cosecharse, con un valor estimado de seis millones de pesos; posteriormente se habría perdido otro ciclo agrícola calculado en siete millones y, de prolongarse el litigio, se sumaría una pérdida similar. Con ello, estimó que el daño económico podría rondar los 20 millones de pesos.
Rodríguez Gómez consideró que una eventual restitución de las tierras permitiría reactivar de inmediato la producción, pues aseguró que los menonitas podrían sembrarlas prácticamente en una semana. Añadió que ello representaría empleos, movimiento económico e ingresos para la región, por lo que insistió en que el objetivo es que el conflicto se resuelva mediante la aplicación de la ley y con apego al debido proceso.