La Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó este viernes 2 de octubre una resolución sobre la situación en Nicaragua, en la que reclama la celebración de elecciones, la liberación incondicional de presos políticos y el restablecimiento de garantías democráticas.
La decisión fue adoptada durante una reunión extraordinaria de cancilleres celebrada en Washington, convocada para analizar la situación política y de derechos humanos en el país centroamericano.
La propia OEA había señalado que los acontecimientos recientes en Nicaragua constituían un asunto urgente y de interés común para los Estados del continente.
El pronunciamiento ocurre después de que el presidente Daniel Ortega anunciara que no se realizarán nuevas elecciones en el país.
¿Qué exige la OEA al Gobierno de Nicaragua?
Además de solicitar elecciones y la liberación de personas detenidas por motivos políticos, la resolución reclama restablecer la separación de poderes, informar sobre el paradero de personas desaparecidas y devolver la nacionalidad a quienes fueron privados de ella.
Noticia Destacada
México se abstiene en votación de la OEA sobre Nicaragua; Presidenta Sheinbaum explica la decisión
Un día antes de la reunión, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y expertos de Naciones Unidas habían pedido a los cancilleres colocar en el centro del debate la democracia, el Estado de derecho y los derechos humanos.
También documentaron detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, tortura, confiscaciones y privación de nacionalidad.
La CIDH ha reiterado además que Nicaragua debe liberar de manera inmediata a las personas detenidas arbitrariamente y garantizar información sobre quienes permanecen desaparecidos.
Resolución no contempla nuevas sanciones
Aunque el texto fue aprobado por unanimidad, no incluye sanciones económicas o diplomáticas concretas contra el Gobierno de Ortega y la copresidenta Rosario Murillo.
La resolución apuesta, en cambio, por exigir medidas políticas e institucionales y mantener la presión multilateral dentro del sistema interamericano.
La OEA ya había advertido en resoluciones anteriores sobre el deterioro de las instituciones democráticas nicaragüenses y había pedido reformas electorales que garantizaran comicios libres, justos, transparentes y legítimos.
La nueva resolución eleva nuevamente la presión internacional sobre Managua, aunque su aplicación dependerá de las acciones posteriores de los Estados miembros y de la respuesta del Gobierno nicaragüense.
IO