Miles de personas tomaron este sábado las calles de Madrid para reclamar medidas frente al encarecimiento de la vivienda, los alquileres y los desahucios.
La movilización se realizó un día después de que el Congreso de los Diputados rechazara dos decretos impulsados por el Gobierno para atender la situación habitacional.
Las cifras sobre la participación presentan una diferencia considerable. La Delegación del Gobierno calcula alrededor de 70 mil asistentes, mientras que el Sindicato de Inquilinas sitúa la convocatoria en aproximadamente 500 mil personas. RTVE también recoge ambas estimaciones.
La marcha comenzó alrededor del mediodía desde cuatro puntos de la capital: la Glorieta de Emilio Castelar, Atocha, el Hospital de la Princesa y Plaza de España. Las distintas columnas avanzaron hasta encontrarse en la Plaza de Cibeles.
Entre las demandas de los participantes estuvieron una reducción de los precios de los alquileres, mayor estabilidad contractual y medidas contra los desahucios.
La convocatoria también estuvo acompañada de consignas relacionadas con una eventual huelga general.
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Protestas por la vivienda se extienden a otras ciudades
La jornada de movilizaciones no se limitó a Madrid. También se registraron concentraciones y marchas en distintas ciudades españolas, en una convocatoria nacional que reunió a organizaciones vinculadas con la defensa del derecho a la vivienda.
En Valencia se produjo uno de los episodios de mayor tensión. La marcha se dirigió hacia el Palau de les Arts Reina Sofía, donde se celebraba el Valencia Real Estate Summit 2026.
De acuerdo con los reportes publicados, algunos participantes retiraron vallas y se enfrentaron con el dispositivo policial, que respondió con material antidisturbios.
También hubo protestas en Donostia, Cádiz y distintas localidades de Canarias. En Barcelona, integrantes de la acampada instalada en la ciudad plantearon mantener la movilización y avanzar hacia una posible huelga general.
El rechazo a los decretos de vivienda aumenta la presión política
La protesta ocurre después de que el Congreso rechazara el 2 de octubre los dos reales decretos-ley relacionados con vivienda presentados por el Gobierno de Pedro Sánchez.
El primero obtuvo 172 votos a favor y 178 en contra, mientras que el segundo registró 166 votos favorables frente a 184 negativos. Los textos incluían medidas relacionadas con la protección de personas vulnerables, los alquileres y el acceso a vivienda asequible.
El rechazo parlamentario provocó nuevos cruces entre el Gobierno y los partidos de oposición, mientras Junts reclamó una negociación con el PSOE.
La situación también abrió un escenario de incertidumbre sobre los siguientes pasos de Sánchez, quien, según RTVE, sopesa la posibilidad de adelantar las elecciones generales.
Mientras tanto, la movilización social continúa en distintas partes del país. En Madrid, la protesta coincidió con la permanencia de una acampada en la Puerta del Sol, instalada después del desahucio de una mujer de 87 años.
La vivienda se mantiene así como uno de los principales asuntos del debate político y social en España, con organizaciones de inquilinos que reclaman nuevas medidas y partidos que mantienen posiciones enfrentadas sobre la respuesta que debe adoptar el Gobierno.
IO