La Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) confirmó este lunes 29 de junio que al menos 28 civiles murieron y 49 resultaron heridos tras bombardeos lanzados por Pakistán contra las provincias afganas de Paktia, Paktika y Kunar.
Entre las víctimas hay mujeres y niños, de acuerdo con el organismo internacional, que advirtió que el balance todavía es preliminar porque falta recabar información en las zonas afectadas. Las autoridades talibanes elevaron el saldo a 36 civiles muertos y 163 lesionados.
¿Qué pasó entre Pakistán y Afganistán?
Los ataques ocurrieron durante la noche del domingo e incluyeron bombardeos aéreos y fuego de artillería. Pakistán afirmó que sus fuerzas atacaron escondites de militantes señalados por operaciones violentas dentro de su territorio.
Islamabad ha acusado al gobierno talibán de permitir la presencia de grupos armados que cruzan la frontera para cometer ataques en suelo paquistaní. Kabul, en cambio, rechazó esos señalamientos y denunció que la ofensiva impactó zonas residenciales.
De acuerdo con voceros talibanes, varias bombas cayeron directamente sobre viviendas civiles. Testigos citados en reportes internacionales señalaron que hubo segundos ataques cuando vecinos intentaban auxiliar a personas heridas tras las primeras explosiones.
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¿Qué dijo la ONU sobre los bombardeos?
UNAMA llamó a respetar los principios del derecho humanitario internacional, incluidos los criterios de precaución, distinción y proporcionalidad, para proteger a la población civil.
El organismo pidió evitar acciones que agraven la situación humanitaria y advirtió que las cifras podrían cambiar conforme avance la verificación de daños y víctimas.
El gobierno talibán calificó los ataques como un “crimen” y un “acto de barbarie”. El Ministerio de Asuntos Exteriores afgano sostuvo que Pakistán violó la soberanía del país y el derecho internacional.
¿Por qué aumentó la tensión diplomática?
La ofensiva reactivó el conflicto entre ambos países, que mantienen una relación marcada por acusaciones cruzadas sobre seguridad fronteriza. Pakistán sostiene que actúa contra grupos militantes que amenazan su seguridad nacional, mientras Afganistán acusa a Islamabad de atacar población civil y usar esas acusaciones sin presentar pruebas públicas.
Tras los bombardeos, Kabul prometió responder a la ofensiva. El nuevo episodio eleva el riesgo de una escalada en una frontera que ya había registrado choques, cierres y ataques transfronterizos en meses recientes.
La ONU insistió en la necesidad de proteger a civiles y reducir la tensión entre ambos gobiernos, en medio de una crisis que volvió a colocar a la población afgana en el centro de las consecuencias del conflicto.
IO