El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, lanzó una nueva advertencia al Gobierno de Cuba al asegurar que Washington mantendrá su estrategia de presión y cerrará cualquier mecanismo que permita a La Habana reducir el impacto de las sanciones.
En declaraciones publicadas este viernes 7 de agosto por Axios, Rubio sostuvo que la administración de Donald Trump busca impedir que el Gobierno cubano gane tiempo a la espera de un eventual cambio político en Estados Unidos. El jefe de la diplomacia estadounidense afirmó que cada nueva vía que Cuba intente utilizar para aliviar las restricciones será enfrentada con nuevas medidas desde Washington.
La estrategia forma parte de una campaña más amplia que durante los últimos meses ha incluido sanciones contra funcionarios, empresas estatales y estructuras vinculadas con las Fuerzas Armadas cubanas.
El Departamento de Estado ha utilizado, entre otros instrumentos, la orden ejecutiva 14404 para ampliar las restricciones contra personas y entidades consideradas vinculadas con el aparato de seguridad y las fuentes de financiamiento del Gobierno cubano.
¿Qué dijo Marco Rubio sobre la presión de Estados Unidos contra Cuba?
Rubio afirmó que Cuba ya no cuenta con las mismas condiciones internacionales que durante otras etapas de tensión con Washington. En particular, señaló la pérdida del respaldo económico de Venezuela como un cambio decisivo para la isla.
El secretario de Estado considera que La Habana enfrenta actualmente una combinación de problemas internos, sanciones estadounidenses y una menor capacidad para encontrar un aliado que sustituya el apoyo que durante años recibió de Caracas.
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“Lo que intentamos enseñarles es que no hay válvulas de escape”, declaró Rubio, quien adelantó que la presión estadounidense no desaparecerá durante los dos años y medio que todavía restan de la actual administración de Trump.
El funcionario agregó que su expectativa es que, cuando concluya el actual gobierno estadounidense en 2029, Cuba se encuentre encaminada hacia un escenario político distinto.
Estados Unidos amplía sanciones contra el Gobierno cubano
La advertencia de Rubio llega después de una nueva ronda de sanciones anunciada el 6 de agosto. El Departamento de Estado informó ese día medidas contra actores relacionados con importaciones de armas y cooperación militar extranjera del Gobierno cubano.
Durante 2026, Washington también ha adoptado sanciones contra empresas asociadas con el Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), conglomerado vinculado con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, además de compañías relacionadas con sectores estratégicos de la economía.
Entre las decisiones adoptadas anteriormente se encuentra la designación de Unión Cuba-Petróleo (CUPET), empresa estatal dedicada al petróleo y gas, bajo las disposiciones de la orden ejecutiva impulsada por Trump.
Estas acciones muestran que Washington está utilizando restricciones financieras, energéticas y comerciales como parte de una estrategia para aumentar el costo económico sobre las estructuras estatales cubanas.
Rubio asegura que Cuba ya no tiene un “patrocinador” externo
Uno de los principales argumentos del secretario de Estado es que la situación internacional de Cuba cambió después de la pérdida de Venezuela como su principal respaldo energético y político.
De acuerdo con Axios, Rubio considera que el Gobierno cubano enfrenta por primera vez una combinación de fuerte presión estadounidense y ausencia de un aliado capaz de proporcionarle el nivel de apoyo económico que anteriormente recibió de Venezuela o, décadas atrás, de la Unión Soviética.
La economía cubana atraviesa además problemas relacionados con escasez de combustible, alimentos, medicinas y fallas en el sistema eléctrico. El aumento de las sanciones estadounidenses se suma a los problemas estructurales y de gestión económica que enfrenta la isla.
Washington mantiene presión, pero también contactos con Cuba
Pese al endurecimiento de las medidas, Estados Unidos no ha cerrado completamente los canales de diálogo. Axios ha reportado contactos entre funcionarios estadounidenses y Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro, como parte de conversaciones relacionadas con el futuro político de la isla.
La estrategia estadounidense combina así sanciones y presión económica con contactos políticos reservados. Rubio ha insistido en que Washington pretende mantener una política de largo plazo y evitar que el Gobierno cubano pueda simplemente esperar el término del mandato de Trump para intentar revertir las restricciones.
Por ahora, la declaración del secretario de Estado confirma que la política hacia Cuba seguirá siendo uno de los principales frentes de la administración Trump en América Latina, con nuevas sanciones en preparación y sin señales inmediatas de una reducción de la presión sobre La Habana.
IO