La noche de este 27 de julio de 2026, el Servicio Sismológico Nacional (SSN) emitió un reporte preliminar sobre un sismo de magnitud 5.9, registrado a las 23:35:16 horas. El epicentro se localizó en el Océano Pacífico, a 113 kilómetros al suroeste de Ciudad Hidalgo, Chiapas, con una latitud de 14.01°, longitud de -92.95° y una profundidad superficial de 12 kilómetros.
Al tratarse de una profundidad tan escasa (12 km), las ondas sísmicas suelen percibirse con mayor intensidad en la franja costera y zonas aledañas del Soconusco y la frontera sur con Guatemala, activando los protocolos de monitoreo y Protección Civil.
¿Por qué tiembla tanto en la costa de Chiapas?
El estado de Chiapas figura de manera consistente entre las entidades con mayor actividad telúrica en México. La razón de esta constante agitación no es casualidad, sino el resultado de una de las configuraciones geológicas más complejas y activas del planeta:
1. El choque de tres placas tectónicas (Punto Triple)
A diferencia de otras regiones del país donde interactúan principalmente dos placas, el sur de Chiapas se encuentra en una zona de convergencia donde se cruzan tres grandes placas litosféricas: la Placa de Cocos, la Placa de Norteamérica y la Placa del Caribe.
2. El proceso de subducción en la Fosa Mesoamericana
Frente a las costas del Pacífico mexicano corre la Fosa Mesoamericana, una profunda trinchera submarina. En este punto, la Placa de Cocos (de corteza oceánica más densa y pesada) avanza a una velocidad constante de entre 7 y 8 centímetros por año, empujando y deslizándose por debajo de la placa continental (subducción).
3. Acumulación y liberación de energía
A medida que la placa de Cocos se hunde, la fricción entre las gigantescas masas de roca impide un movimiento suave. Las rocas se traban y deforman, acumulando una enorme cantidad de energía elástica durante meses o años. Cuando la resistencia de la roca finalmente cede o se rompe, se produce una liberación repentina en forma de ondas sísmicas —lo que experimentamos como un temblor.
Por todo esto, eventos como el de esta noche al suroeste de Ciudad Hidalgo forman parte de la dinámica natural e incesante del Cinturón de Fuego del Pacífico.