México

En el Estadio Azteca, sin mirar a la cancha y solo con una tabla; así era el examen de la UNAM el siglo pasado

Los aspirantes a la Escuela Nacional Preparatoria (ENP) y al Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), tenían que llegar muy temprano al coloso de Santa Úrsula para que, de 15 mil en 15 mil pasaran a las gradas del Estadio Azteca a realizar la prueba.

¿Te imaginas cómo se hacía el examen dela UNAM en la década de los 60, del siglo pasado?
¿Te imaginas cómo se hacía el examen dela UNAM en la década de los 60, del siglo pasado? / Foto: Especial

La polémica que vive la UNAM por las distintas anomalías detectadas en el examen virtual, y ahora el retraso para la fase de admisión, pues antes se tendrá que aplicar una prueba de control presencial a los alumnos que obtuvieron el mínimo puntaje para ser admitidos, abren paso a la nostalgia y la memoria.

Si bien parece que la UNAM ya tiene listo el plan para esclarecer y transparentar el proceso de admisión de la nueva generación 2026-2027, esto no hubiese ocurrido el siglo pasado. Y es que de 1969 a finales de la década de los 80, el examen de admisión a nivel bachillerato de la UNAM era toda una experiencia. Si te quedabas, o no eras aceptado, vivías todo el proceso, y el Estadio Azteca fue testigo de la transparencia, orden y buena organización para aplicar su codiciado examen.

Sí, los aspirantes a la Escuela Nacional Preparatoria (ENP) y al Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), tenían que llegar muy temprano al coloso de Santa Úrsula para que, de 15 mil en 15 mil pasaran a las gradas del Estadio Azteca a realizar la prueba. Solo un tabla, su lápiz del 2B o B, una goma y el examen a responder tenían permitido; ¡nada de dispositivos!

No había tiempo para voltear a ver la cancha del Azteca, hasta cuatro horas se tenía para responder la prueba. Estaban los supervisores para no permitir que alguien copiara, pero la distancia entre alumnos ni siquiera lo permitía.

Fotos de archivo del diario El Universal muestran este lado de la historia; el acervo fotográfico es una máquina del tiempo que hace recordar los momentos clave de la historia de nuestro país, tal y como es el proceso que la UNAM hace para aceptar a las nuevas generaciones de estudiantes.