Integrantes de cuerpos de emergencia de Quintana Roo, entre ellos elementos de Bomberos, Protección Civil, paramédicos y rescatistas especializados que conforman la Brigada de Rescate Internacional Cancún (BRIC) y SAR MX, se reunieron este sábado en el centro de acopio "Venezuela nos necesita", ubicado en la Supermanzana 20 de Cancún, donde compartieron las experiencias vividas durante la misión de búsqueda y rescate que realizaron en el estado venezolano de La Guaira, tras los terremotos registrados hace unas semanas.
Durante el encuentro, encabezado por el líder de Topos Quintana Roo, Alberto Aguilar, los rescatistas recordaron cómo surgió el operativo internacional, el trabajo coordinado con equipos de distintos países y el respaldo que recibieron por parte de la comunidad venezolana tanto en Cancún como en el país sudamericano.
Aguilar explicó que el grupo comenzó a movilizarse pocas horas después de registrarse el sismo, una vez que recibieron la solicitud para organizar ayuda humanitaria.
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"Cuando surgió el aviso del sismo empezamos a hablar entre nosotros. Somos un equipo de rescate técnico y comenzamos a activarnos inmediatamente para apoyar", relató.
La brigada estuvo integrada por 14 elementos, incluido el binomio canino Chopper, especializado en la localización de personas atrapadas entre estructuras colapsadas.
Durante la misión, los especialistas mexicanos trabajaron bajo la coordinación del Centro de Recepción y Despacho (RDC), organismo de Naciones Unidas encargado de recibir a las brigadas internacionales, además de colaborar con rescatistas de Alemania, España, Francia, Portugal, Costa Rica, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Holanda, Hong Kong y los Cascos Blancos de Siria.
Gracias al uso de radares, sensores especializados y drones para realizar mapeos tridimensionales de edificios colapsados, los equipos lograron intervenir en algunas de las zonas más afectadas por el terremoto.
Alberto Aguilar recordó que la brigada cuenta con experiencia en misiones internacionales realizadas en Haití, Nepal, Japón, Colombia, Perú, Guatemala, Turquía, El Salvador, Taiwán y durante el sismo ocurrido en la Ciudad de México en 2017.
La solidaridad venezolana marcó la misión
Más allá de los resultados obtenidos durante las labores de búsqueda y rescate, los brigadistas coincidieron en que el mayor aprendizaje fue la calidad humana de la población venezolana.
"La gente es lo que nos llevamos. Nos dimos cuenta de que son una nación muy poderosa; su gente es completamente hermosa. Compartimos el mismo idioma, el mismo dolor y la misma forma de ayudar. Era como estar en casa", expresó Alberto Aguilar.
Los rescatistas destacaron que desde antes de arribar a Venezuela recibieron el respaldo de la comunidad venezolana radicada en Cancún, quienes organizaron el centro de acopio y mantuvieron comunicación permanente con la brigada durante toda la misión.
Ya en territorio venezolano, voluntarios y ciudadanos colaboraron con alimentos, transporte, hospedaje y apoyo logístico para facilitar las operaciones.
Pedro, uno de los integrantes de la brigada, recordó que incluso durante las madrugadas había personas que acudían únicamente para llevarles comida o agua.
"Muchas veces estábamos agotados, pero ver que ellos también permanecían ahí, esperando para apoyarnos con un alimento o una botella de agua, nos motivaba a seguir trabajando."
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Otra de las rescatistas aseguró que la misión dejó una huella personal que difícilmente olvidará.
"Me llevo emociones muy bonitas. A pesar del dolor que estaban viviendo, siempre tenían una sonrisa y daban hasta lo que no tenían para colaborar con nosotros."
Por su parte, Horacio Sánchez reconoció que una de las mayores lecciones fue observar la fortaleza emocional de quienes habían perdido prácticamente todo.
"Ver a personas que habían perdido su casa o incluso familiares y aun así se acercaban a preguntarte si necesitabas algo fue una lección enorme de resiliencia."