Pasajeros y turistas afirmaron que en el Aeropuerto Internacional de Cancún prevalece la anarquía con precios caros en todos los servicios.
“Todo lo que tenga que ver con turismo, todo lo hacen muy caro o lo encarecen a propósito. Es una completa mafia, ni se les ocurra agarrar un taxi ahí porque les puede costar un mundo de dinero, hay otras opciones para todo, el problema es estar ahí en el aeropuerto”, afirmó Valeria Gutiérrez.
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Mientras tanto se encendieron las alarmas por la caída en operaciones áreas, que este martes solo reportó 286 operaciones, la más baja desde pandemia.
Los usuarios también se quejan de los problemas con las tarifas del estacionamiento, porque además de caras, hasta las máquinas de cobro fallan constantemente, rechazando billetes y monedas o no entregar cambio o comprobantes después del pago, como le ocurrió a Jesús Olvera, quien introdujo un billete de 500 pesos para pagar una hora de estacionamiento, es decir 50 pesos y la máquina no le regresaba el cambio ni el comprobante de pago.
En tanto que pasajeros, como la familia Andrade, procedente de la ciudad de Monterrey, Nuevo León, denunciaron irregularidades en los servicios que se ofrecen en el aeropuerto, incluyendo la presencia de unidades presuntamente irregulares y la falta de control sobre los vehículos de plataformas digitales.
Estas quejas reflejan un problema de fondo que incluye la falta de control efectivo sobre los servicios de transporte y la falta de acción contundente por parte de las autoridades.
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Asimismo, a más de cinco años de la creación de la Guardia Nacional, el balance en el Aeropuerto Internacional de Cancún es preocupante. Lo que se presentó como una solución terminó evidenciando fallas, omisiones y una clara incapacidad para imponer orden en uno de los puntos más importantes del país, consideraron hoteleros que pidieron resguardar su nombre.
Desde la salida de la Policía Federal en el 2019, no solo cambió el uniforme: se perdió experiencia en operación aeroportuaria. Hoy, las denuncias son constantes. Transportistas han señalado detenciones arbitrarias y abusos de autoridad, mientras turistas reportan revisiones excesivas y malos tratos que dañan la imagen del destino.
Pero el problema de fondo sigue intacto: el transporte irregular. Unidades sin concesión, vehículos particulares y operadores sin registro trabajan todos los días en el aeropuerto sin control efectivo. El propio sector ha denunciado que estos servicios operan abiertamente ante la falta de acción contundente.
Los operativos, además, resultan insuficientes. En 2025, acciones de la Guardia Nacional retiraron apenas 30 vehículos irregulares en tres días, una cifra mínima frente a la magnitud real del problema. Mientras tanto, los llamados “taxis piratas” evaden fácilmente la vigilancia y continúan ofreciendo traslados con cobros arbitrarios.