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Quintana Roo / Chetumal

“La comida de las ánimas": El costo de mantener vivo el Janal Pixán y la memoria en Chetumal

Chetumal se prepara para el Día de Muertos 2026 con limpieza de panteones y altares; elaborar un pibipollo cuesta unos 500 pesos y comprarlo puede alcanzar los mil pesos.

Chetumal prepara sus cementerios para recibir visitantes durante el Día de Muertos.
Chetumal prepara sus cementerios para recibir visitantes durante el Día de Muertos. / Fernando Baeza

El silencio del cementerio se rompe con golpes de machete y el roce de los rastrillos. Es el sonido de estos días en el Panteón Municipal, donde se arranca la maleza, se reparan los pasillos y se fumiga entre las tumbas. Todo apunta hacia el Día de Muertos, cuando miles de ciudadanos cruzarán esas mismas puertas con flores, veladoras y comida para visitar a quienes ya no están.

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La ciudad cuenta con dos cementerios administrados por el Ayuntamiento, el Panteón Municipal y “Campos del Recuerdo”, además de uno más en la comunidad de Calderitas. Cada año, las familias desembolsan cierta cantidad de dinero para recibir a sus difuntos. Mantener viva una tradición que ha cambiado de forma varias veces y que, aun así, no se interrumpe, tiene su costo.

Conviene mirar atrás. Entre los mexicas, la muerte era el inicio de un viaje de cuatro días hacia el Mictlán, el reino gobernado por Mictlantecuhtli y Mictecacíhuatl. Fray Diego Durán dejó registro de fiestas nahuas dedicadas a los difuntos, como el Miccailhuitontli.

Cuadrillas de limpieza trabajan en los cementerios de Chetumal previo a las celebraciones del Día de Muertos y Janal Pixán.
Cuadrillas de limpieza trabajan en los cementerios de Chetumal previo a las celebraciones del Día de Muertos y Janal Pixán.

La historiadora Elsa Malvido, investigadora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) que dedicó décadas al tema, matizó esa herencia y sostuvo que la celebración, tal como hoy se conoce, es de origen colonial y católico.

Las fiestas de Todos los Santos, el 1 de noviembre, y de los Fieles Difuntos, el 2, se observaban en Europa desde la Edad Media, y los jesuitas influyeron en su arraigo en la Nueva España a partir del siglo XVI.

En 2003, la UNESCO proclamó las fiestas indígenas dedicadas a los muertos como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad. En 2008, la celebración se incorporó a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Su ficha describe una celebración de finales de octubre y principios de noviembre en la que se recibe el regreso transitorio de los difuntos con flores, velas y los platillos favoritos del ausente, y la presenta como una fusión entre ritos prehispánicos y fiestas católicas introducidas por los europeos.

¿Qué significa el Janal Pixán y cuándo se celebra en la Península de Yucatán?

En la Península de Yucatán, la fiesta tiene su propio nombre. Janal Pixán significa en maya “comida de las ánimas” y se celebra del 31 de octubre al 2 de noviembre. El primer día, u janal palal, se dedica a los niños fallecidos; el segundo, u janal nucuch uinicoob, a los adultos; y el tercero, u janal pixanoob, conocido también como misa pixán, a todas las ánimas, con una misa que suele oficiarse en el cementerio.

El Janal Pixán o "comida de las ánimas" se celebra del 31 de octubre al 2 de noviembre en la Península de Yucatán.
El Janal Pixán o "comida de las ánimas" se celebra del 31 de octubre al 2 de noviembre en la Península de Yucatán. / Fernando Baeza

A los niños se les colocan pequeñas veladoras en el piso para marcarles el camino y se les ofrecen golosinas y panes de menor tamaño, mientras que a los adultos se les sirven alimentos de tamaño convencional.

Teresa Medina, habitante y promotora de estas prácticas, describió el ritual en dos fases principales. La primera inicia el 31 de octubre con la ofrenda dedicada a los niños, en la que los altares se adornan con chocolates, dulces, flores, veladoras y atole, con la intención de agradar a los pequeños difuntos.

La segunda llega el 1 de noviembre, cuando la ofrenda se adapta para recibir a los adultos, con platillos especiales, flores y la inclusión de velas negras, elementos que, según explicó, marcan la solemnidad del encuentro.

Advirtió, sin embargo, que la esencia espiritual de la festividad enfrenta un proceso paulatino de transformación. Manifestó su preocupación por el desinterés de los jóvenes, quienes, dijo, relacionan cada vez más estas fechas con actividades recreativas, como el uso de disfraces y la asistencia a fiestas o bailes, lo que los aleja del significado profundo del Janal Pixán.

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El significado de las velas y los altares del Janal Pixán

Existe la creencia de que las velas, como las que se colocan a lo largo de caminos, pasillos y albarradas al final de noviembre, guían a los espíritus con su luz en su camino de regreso a su mundo.

Los antecedentes de esta relación con la muerte aparecen en la Relación de las cosas de Yucatán, escrita hacia 1566 por fray Diego de Landa, donde se describe cómo enfrentaban la muerte los mayas yucatecos.

Sus costumbres suelen leerse como antecedente de lo que hoy se vive en la Península. Landa afirma que tenían un excesivo temor a la muerte, que lloraban a los difuntos en silencio de día y con gritos por la noche, y que guardaban ayunos, en especial el cónyuge.

Amortajaban el cuerpo y le llenaban la boca de maíz molido y algunas piedras que usaban como moneda, para que no le faltara alimento en la otra vida, y lo enterraban dentro o detrás de la casa, con ídolos o con los instrumentos de su oficio.

A los señores, según el fraile, los quemaban, y sus cenizas se guardaban en vasijas o en estatuas huecas que se conservaban con reverencia y a las que se ofrecía comida en los días de fiesta.

Landa registró, además, la creencia en una vida futura dividida en buena y mala: los justos descansaban a la sombra de una ceiba (yaxché), mientras que los viciosos iban al mitnal, que él traduce como “infierno”, donde los esperaban el hambre, el frío y el cansancio.

De esa ceiba proviene también el simbolismo del altar. El altar tradicional maya es, en sí mismo, una expresión de sincretismo: la ceiba era para los mayas la conexión entre el mundo de los vivos y el inframundo, y con la llegada de los españoles se incorporó la cruz verde con un huipil, combinación de raíces mayas y costumbres traídas por los evangelizadores.

¿Cuánto cuesta preparar un pibipollo para el Día de Muertos en 2026?

En la mesa, la estrella es el mucbipollo o pib, un tamal de masa de maíz relleno de carne de cerdo y pollo, sazonado con tomate y chile, envuelto en hojas de plátano y horneado bajo tierra con leña. Su nombre proviene de mukbil, que significa “algo que debe ser enterrado”.

Doña Estela, quien recuerda esta práctica, detalló el proceso para elaborarlo, que requiere una cocción bajo tierra que le da su sabor característico.

El primer paso consiste en excavar un hoyo en el que se coloca abundante carbón o leña para generar calor. Después, el pollo se adereza con una mezcla de condimentos, especias y sal.

Una vez listas la carne y la masa, se envuelven en hojas de plátano, se amarran con cuidado y se colocan dentro del hueco o pib. Para sellar el horno y concentrar el calor, se cubre con más hojas de las que no se usaron en la envoltura y, finalmente, se coloca una capa de tierra.

Doña Estela explicó que se prepara de esta manera en estas fechas por la antigua creencia de que los espíritus de los difuntos regresan ciegos, de modo que la cocción bajo tierra permite que el fuerte aroma del platillo se eleve y guíe a las almas hasta los hogares, donde podrán “comer” la esencia de la ofrenda.

Entre las creencias arraigadas en torno al platillo se cuenta que las mujeres embarazadas no pueden participar en la preparación, pues existiría el riesgo de que el pib no se cueza. También se acostumbra colocar al final una cruz de sal sobre la tierra, que, según la tradición, asegura que el platillo quede en su punto.

El programa contempla tres días de actividades, del 30 de octubre al 1 de noviembre, con desfile de catrinas, altares, música, bailes caribeños y muestras gastronómicas

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Comerciantes de Chetumal esperan aumento de ventas por el Día de Muertos

Esa cocina tiene un efecto directo en los mercados. Osvaldo Vázquez, locatario dedicado a la venta de carne de cerdo, informó que el sector anticipa un incremento significativo en sus ventas conforme se acerca el Día de Muertos.

Con base en la experiencia de años anteriores, proyectó que la comercialización podría aumentar hasta 50 por ciento durante la temporada. Explicó que el repunte obedece a la elaboración de platillos tradicionales, pues la población adquiere grandes cantidades de carne de puerco y manteca, insumos esenciales para los mucbipollos y los tamales que se colocan en los altares.

No todos los comerciantes comparten ese panorama. Anayancy, vendedora de productos para altares, señaló que durante la semana previa a la festividad se ha observado una notable disminución en la afluencia de clientes.

Explicó que, en años anteriores, para estas fechas la gente ya había comenzado a adquirir lo necesario para sus ofrendas, lo que se reflejaba en menos mercancía en los exhibidores, mientras que ahora la demanda se mantiene baja, situación que preocupa a quienes dependen de esta temporada para mejorar sus ingresos.

La vendedora confía en que las ventas repunten durante el próximo fin de semana, cuando, dijo, la población acudirá a surtirse de calaveritas de azúcar, veladoras, flores de cempasúchil, papel picado, juguetes y otros adornos.

En cuanto al costo, además del gasto en la mesa de ofrendas, que varía dependiendo de lo que se ofrezca al pixán, en la Península de Yucatán el pib requiere cerdo, pollo, masa, hojas de plátano y leña u horno, entre otros insumos.

Con base en los costos de octubre de 2026, preparar un pibipollo para aproximadamente ocho porciones ronda los 500 pesos, según una receta estandarizada, mientras que comprarlo ya hecho en el mercado cuesta entre 800 y mil pesos, dependiendo del sitio.

Panteones de Chetumal se preparan para recibir visitantes el Día de Muertos

Mientras tanto, los cementerios se preparan para la afluencia. El Panteón Civil Municipal de Chetumal alberga alrededor de 4 mil 500 tumbas y ya no tiene espacios disponibles.

Autoridades exhortan a los visitantes a mantener el orden, evitar envases de vidrio y moderar el consumo de alcohol en los panteones.
Autoridades exhortan a los visitantes a mantener el orden, evitar envases de vidrio y moderar el consumo de alcohol en los panteones.

En él se realizan trabajos de chapeo de áreas verdes, reparación de pasillos, mantenimiento de infraestructura y fumigación, esta última coordinada con la Secretaría de Salud, que lleva a cabo acciones de control larvario debido a que las lluvias recientes han aumentado la presencia de mosquitos.

En el recinto, cada año se programan misas en honor a los fieles difuntos el 1 y 2 de noviembre, así como actividades culturales.

En “Campos del Recuerdo”, que el Ayuntamiento recuperó en febrero de 2023 al vencer una concesión de 30 años, también avanzan los preparativos.

A una semana de la celebración, su encargado, Erick Alpuche, informó que se desplegó una campaña de limpieza que incluye la poda y el barrido de los espacios comunes, así como el deshierbe del cementerio de mascotas ubicado en el mismo predio.

Destacó, además, el apoyo de la regidora Florentina Barranco en la elaboración de un altar tradicional.

Sobre la disponibilidad de espacios, reconoció que el panteón está casi saturado, pues ha alcanzado el límite de las bardas en ambos lados.

Explicó que aún se construyen espacios en áreas que antes ocupaban bóvedas abandonadas: terrenos vendidos a futuro hace tiempo que no habían recibido mantenimiento, por lo que la administración optó por recuperarlos y construir nuevas fosas ante la creciente demanda.

Para este año, la administración espera una afluencia significativa. Aunque no precisó una cifra, estimó que los asistentes podrían ser hasta cuatro veces más que en un fin de semana habitual y recordó que el año pasado el recinto registró una asistencia masiva.

Dijo que muy probablemente el horario se extenderá, ya que en 2025 las instalaciones permanecieron abiertas hasta las siete de la noche, aunque el cierre dependió de la falta de iluminación y del desalojo de personas que habían ingerido bebidas alcohólicas.

Por ello, hizo un llamado a la prudencia y al respeto y exhortó a los visitantes a evitar el uso de envases de vidrio, que pueden causar accidentes si se rompen, y pidió moderación en el consumo de alcohol.

Explicó que el panteón no cuenta con baños públicos, por lo que el exceso de bebidas ha generado situaciones incómodas para otros asistentes, en especial mujeres, niños y adultos mayores. Advirtió que, de ser necesario, se solicitará la intervención de las autoridades para mantener el orden.

El valor de recordar a los difuntos

Los habitantes de la zona comenzaron a notar un olor cada vez más intenso proveniente de la casa de la adulta mayor, por lo que decidieron dar aviso a los números de emergencia

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La ficha de la UNESCO subraya que este encuentro anual con los antepasados afirma el papel de cada persona dentro de su comunidad. Lo que está en juego en el panteón y en el altar no se agota en el gasto: el dinero sirve para pagar las flores y la comida, pero lo que se ofrece es tiempo, trabajo y memoria.

En los próximos días, las familias limpiarán, pintarán y llevarán flores a sus tumbas. El 1 y 2 de noviembre, los camposantos de Chetumal recibirán a miles de visitantes. Cuando eso ocurra, el machete y el rastrillo ya habrán callado, y quedará el murmullo de quienes vienen a recordar.

JGH