Síguenos

Última hora

Francia despliega 70 mil policías ante protestas por el costo de vida y marchas contra la ultraderecha

Quintana Roo / Cancún

El otro Cancún: Trabajadores turísticos enfrentan bajos salarios y jornadas agotadoras

Detrás del lujo de Cancún, trabajadores turísticos enfrentan trayectos de hasta 4 horas, salarios insuficientes y caída de propinas en temporada baja para sostener a sus familias.

Empleados turísticos en Cancún madrugan para enfrentar trayectos de hasta cuatro horas diarias hacia sus centros de trabajo.
Empleados turísticos en Cancún madrugan para enfrentar trayectos de hasta cuatro horas diarias hacia sus centros de trabajo. / José Pinto Casarrubias

Antes de que los turistas disfruten de las playas, los hoteles y servicios del Caribe Mexicano, cientos de empleados llevan horas despiertos y recorren la ciudad para llegar puntualmente a sus puestos. Son el primer contacto de los visitantes, pero detrás de la sonrisa con la que los reciben hay jornadas extenuantes, sueldos que consideran insuficientes, gastos de transporte y familias que deben adaptarse a sus ausencias.

Elemento de la Guardia Nacional responsabilizó a Asur de permitir el paso a piratas en el Aeropuerto de Cancún.

Noticia Destacada

Agente de la Guardia Nacional señala a Asur por presunto ‘pirataje’ en el Aeropuerto de Cancún

En el llamado “otro Cancún”, lejos de la imagen de lujo de la zona hotelera, personal aeroportuario y prestadores de servicios turísticos enfrentan una realidad marcada por las distancias, la dependencia de las propinas y las dificultades de movilidad.

Christel, representante de una agencia de viajes que vive en Villas Otoch, debe levantarse entre las 3:30 y las 4:00 de la mañana para llegar a tiempo a su centro laboral y abordar el transporte proporcionado por la empresa.

“Hay días en donde no hay muchas propinas, como ahorita que estamos en temporada baja. Entonces dependemos de nuestro sueldo, pero es bajo”, explicó.

Trabajadores del aeropuerto reportan desembolsos de hasta 200 pesos diarios únicamente en combustible para ir a laborar.
Trabajadores del aeropuerto reportan desembolsos de hasta 200 pesos diarios únicamente en combustible para ir a laborar. / José Pinto Casarrubias

Aunque la compañía les ofrece traslado desde el centro de la ciudad, llegar hasta ese punto implica pagar varios camiones y, cuando el tiempo no alcanza, recurrir a plataformas digitales que pueden cobrarle entre 125 y 150 pesos por recorrido. En conjunto, sus desplazamientos pueden consumir hasta cuatro horas diarias entre la ida y el regreso.

Esta situación también afecta a quienes residen en colonias alejadas de la zona hotelera o del aeropuerto. Estela, quien lleva alrededor de un mes como elemento de seguridad, habita en Paseos del Mar y calcula que necesita dos horas para llegar a la Terminal 3. Si se retrasa, debe solicitar un Uber o Didi, con tarifas aproximadas de 120 pesos, dependiendo del horario. A esto se suman ocho horas de labores y otras cuatro de camino, antes de volver a casa, donde la espera su hija.

Se registró una fuerte movilización policiaca en el fraccionamiento Ciudad Natura de la Región 260.

Noticia Destacada

Abandonan a adulta mayor tras presunto levantón en Cancún; desata movilización policiaca

Mirna, maletera con 26 años de experiencia en el aeropuerto, conoce los sacrificios que implica mantener un empleo relacionado con la actividad turística. Actualmente utiliza su automóvil para trasladarse desde Villas Otoch, en la zona de Kabah y Tules, y calcula que gasta al menos 200 pesos diarios en gasolina.

“Llevamos dos meses con temporada baja y realmente las propinas no son iguales”, relató. En ocasiones, incluso, termina su turno sin recibir ninguna gratificación o se marcha con apenas cinco dólares.

“Tenemos un salario que es muy bajo y, pues, vivimos prácticamente de la propina, pero en ocasiones no sale o es poco, ni modo”, señaló Amairany. Al preguntarle si podría mantenerse únicamente con su sueldo, respondió de manera contundente: “No, para nada”.

La empleada reconoció que esta ocupación también le ha restado tiempo para convivir con sus hijos. Su madre la apoya en el cuidado de los menores, pero al concluir su turno todavía debe recogerlos, preparar alimentos, lavar ropa y atender las tareas domésticas.

“Sí, varias veces, hay que hacer muchos sacrificios en el tema familiar”, respondió al recordar las ocasiones en que se ha perdido cumpleaños y otras fechas importantes por cumplir con sus obligaciones laborales.

César Escobedo también señaló las deficiencias del transporte público, especialmente durante las horas pico. Los autobuses suelen circular saturados o tardar demasiado, lo que obliga a los usuarios a combinar rutas y cubrir gastos adicionales.

“Se necesitan más camiones y más opciones, en las horas pico necesitamos más opciones porque terminamos pagando más, hacen falta más opciones de movilidad”, expresó. Cuando la unidad que necesita no pasa o llega llena, debe buscar alternativas para completar el trayecto, con el desembolso extra que eso representa.

Grave panorama

La temporada baja agrava el panorama. Kevin, empleado hotelero, describió que, aunque disminuya la ocupación, el movimiento de huéspedes, las llegadas y salidas pueden mantener la carga laboral. Sin embargo, cuando cae la actividad, las gratificaciones también se vuelven inciertas.

“En temporada baja es muy difícil porque te acostumbras a ciertos ingresos. En mi caso, si somos menos del staff que debe ser, es lo mismo, porque si el hotel está al 30 por ciento, pero hay 50 llegadas y 50 salidas, el hotel se mantiene en ese porcentaje, pero esos movimientos repercuten en nosotros y los días solidarios. Si estás contratado y casi no hay trabajo, no tiene caso estar peleando lo poquito que hay; mejor te quedas en tu casa o buscas otra cosa qué hacer”, comentó.

Aunque el encuentro reunió a 566 delegados de 22 países, empresarios señalaron que los resultados comerciales alcanzaron alrededor del 70 por ciento de lo programado

Noticia Destacada

Cancun Travel Mart 2026 cierra con expectativa de ventas por 5 mil 450 millones de dólares

Los testimonios reflejan una contradicción en el principal destino turístico de Quintana Roo: quienes reciben a los viajeros y mantienen en marcha esta industria deben organizar su vida en función de recorridos prolongados, ingresos variables y responsabilidades familiares.

Mientras el sector turístico ofrece descanso, comodidad y experiencias de lujo, para muchos de sus empleados la jornada comienza de madrugada y termina varias horas después de abandonar sus puestos. La sonrisa que muestran a los visitantes no siempre refleja lo que ocurre detrás: gastos acumulados, tiempo perdido con sus seres queridos e incertidumbre sobre cuánto dinero podrán llevar a casa al finalizar el día.

JGH