Ante la negativa de la empresa Energía Mayakan, de informar cuánto pretende pagar por la cesión de unas siete hectáreas de uso común para instalar un gasoducto, ejidatarios de Umán informaron que no permitirán que se realice la asamblea para aprobar lo que califican es “un despojo” al no pagar lo justo a cientos de familias que dependen de esas tierras.
Luis Enrique Pech Pech, representante del grupo 8B del ejido de Umán, acompañado de varios comuneros, informó que ayer acudieron a las oficinas de Mayakan en busca de una respuesta a sus demandas de pago justo.
Sin embargo, aun cuando les permitieron el acceso, les indicaron que no están para proporcionar este tipo de información, y al mismo tiempo insistieron en que los espacios que van a ocupar pertenecen a uno de varios núcleos del ejido, cuando –según los inconformes– en realidad son de uso común.
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El gasoducto que se construye
El gasoducto de Energía Mayakan, en el que está involucrado el municipio de Umán, forma parte de un proyecto de infraestructura energética que transporta gas natural hacia la Península de Yucatán, principalmente para abastecer plantas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la industria regional.
En el caso específico de Umán, el proyecto ha generado controversia porque se prevé la instalación de una estación de compresión y ampliaciones del ducto, lo que ha provocado protestas de vecinos y ejidatarios por posibles impactos a la salud, al medio ambiente y al uso de tierras ejidales.
Tensión social
La obra ha enfrentado suspensiones y amparos judiciales, además de tensiones sociales por la cercanía del ducto a zonas habitadas y fraccionamientos, lo que ha mantenido el proyecto en el debate público.
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En este contexto, los quejosos del Grupo 8B señalan que el argumento de que las tierras son “de uno de varios núcleos” es para realizar un pago que sólo beneficiará al comisario ejidal, que asegura que el ejido está dividido en varios grupos, cuando en realidad se trata del núcleo Xkanchacán, de uso común, por tanto, pertenece a la comunidad agraria, integrada por a más de 800 ejidatarios.
“Hasta donde nos han informado, Mayakan tiene la intención de instalar dos tuberías, una de 14 y otra de 26 pulgadas, que no pueden estar juntas, por lo que requieren utilizar unos metros, no 14 como se dijo en un principio”, explicó Pech.
Agregó que por ese motivo no permitirán que se realice la segunda convocatoria, sino que tratarán de cancelar la asamblea programada para el 17 de mayo, convocada por el comisario Mario Venancio Moo Medina, el secretario Juan Ruz Xool y el tesorero Francisco Xool, en la cual –asegura– se planea aprobar la venta de los terrenos, por medio de la figura de “servidumbre de paso” (derecho legal de uso limitado que permite a una persona o núcleo agrario transitar por un terreno ajeno para poder acceder a su propia parcela o a un servicio esencial).
“La empresa no nos ha dado respuestas, sólo pretextos, y según el comisario las tierras que pretenden ocupar son individuales, cuando en realidad también hay de uso común, por lo consiguiente pertenece a todo el ejido, incluso han creado documentos falsos que no han sido aprobados por la asamblea general, en los que figuran parientes de los tres, entre ellos Máximo Kantún”, denunció.
Derechos afectados
Acusaron que a Francisco Uc le hicieron firmar un documento donde incluían una pequeña parte, pero después desviaron la ruta para que no fuera beneficiado y sólo cobraran lo que ellos consideren, dejando fuera a personas de escasos recursos, de la tercera edad, que prácticamente dejaron su vida trabajando esas tierras y que tienen derecho a obtener un dinero para mejorar su modo de vida.
El representante del Grupo 8B del ejido de Umán dijo: “hay más de cien personas que vamos a pedir la remoción del comisario y evitar que la asamblea se realice y se sigan enriqueciendo a costa del ejido, como ocurrió con el Tren Maya, que pago siete millones que nadie sabe dónde fueron a parar porque el comisario anterior murió y nunca se hizo el reparto correspondiente”, afirmó.