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Campeche

Ni clavos ni cinta métrica: “El Peluchín”, el último carpintero de carretas mayas en Hecelchakán

Pedro Francisco Puc Cardoso dedicó gran parte de su vida a fabricar llantas de carretas y muebles artesanales en Hecelchakán.

El artesano que fabricaba llantas de carretas sin usar cinta métrica
El artesano que fabricaba llantas de carretas sin usar cinta métrica / Jorge Amado Caamal

Don Pedro Francisco Puc Cardoso, mejor conocido como "El Peluchín", es el último maestro carpintero de la región que llegó a armar ruedas para carretas en las décadas de los 70 y 80. En su taller, la tecnología moderna nunca tuvo cabida: en lugar de cinta métrica, utilizaba la vitola de madera, un antiguo instrumento que le daba la medida exacta. En sus años de esplendor, fabricaba baleros, yoyos y amaqueros, pero su gran especialidad eran las ruedas de carreta destinadas a la carga en el monte. Hoy, el paso del tiempo le cobra factura y una enfermedad le impide seguir trabajando.

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“Soy de la vieja escuela de la carpintería. Desde que era menor de edad ya armaba banquillos, mesitas y otros objetos. Mi padre, Gerardo Puc, era carpintero desde los años 40; él me enseñó a cortar los troncos de árbol de mora, madera que se pulía y moldeaba para hacer la maza de la carreta, mientras que los rayos se fabricaban con chacté, pura madera dura. Comencé a ayudarlo en 1967, cuando casi todos en el pueblo tenían carretas jaladas por caballos”, relató con nostalgia.

Hoy en día, el transporte tradicional ha quedado en el olvido. Las carretas que entre los años 60 y 90 se usaban para el acarreo de maíz han desaparecido de las calles de la ciudad. Ahora, los campesinos se trasladan en camionetas o mototaxis. En la actualidad, los talleres se dedican a la fabricación de muebles finos, camas, puertas y vitrinas utilizando madera de cedro, un oficio que ahora continúan los sobrinos de "El Peluchín".

Don Pedro recordó que el trabajo antiguo era completamente artesanal: los muebles se ensamblaban a presión, sin tornillos ni clavos, una técnica tradicional maya comparable al amarre de una casa de paja que solo requiere de bejuco. El montaje de los rayos de las ruedas se hacía de manera exacta para soportar la carga pesada de las mulas en el monte. Con la partida de esta generación de artesanos, se desvanece una parte fundamental de la historia viva de Hecelchakán.

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JGH