Las personas sordas en Campeche continúan enfrentando importantes barreras para su inclusión plena, principalmente en el ámbito de la comunicación, debido a la falta de intérpretes, traductores y personal capacitado en Lengua de Señas Mexicana (LSM) en instituciones públicas, empresas y centros de atención ciudadana.
A esta situación se suman las dificultades en escuelas, donde la escasez de docentes especializados limita el aprendizaje y desarrollo de niñas, niños y adolescentes. Aunque existen esfuerzos institucionales, como los del Centro de Atención Múltiple (CAM), especialistas consideran que aún queda un largo camino por recorrer para garantizar una verdadera inclusión.
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De acuerdo con la instructora de LSM, Nadia Manzanero López, en Campeche habitan alrededor de tres mil 500 personas sordas, pero solo existen dos personas certificadas para la enseñanza e interpretación de esta lengua. Señaló que, aunque más ciudadanos participan en cursos y talleres, muchos evitan utilizarla por pena o por los estigmas sociales que persisten.
Modificación educativa
Ante este panorama, consideró urgente que la Secretaría de Educación Pública (SEP) incorpore la LSM como asignatura obligatoria desde la educación básica, con el objetivo de formar nuevas generaciones capaces de comunicarse con la comunidad sorda. Esta medida contribuiría a derribar barreras sociales y culturales históricas.
Manzanero López reconoció avances lentos en Campeche, aunque destacó una mayor visibilización del tema en los últimos años y un creciente interés institucional. No obstante, advirtió que la principal dificultad sigue siendo la falta de cultura inclusiva, ya que muchas personas oyentes sienten temor o inseguridad al interactuar con personas sordas, pese a que la comunicación mediante señas y gestos forma parte natural de la interacción humana.
En los servicios públicos, la ausencia de personal capacitado dificulta la realización de trámites en dependencias gubernamentales, convirtiendo estos procesos en experiencias excluyentes.
En el ámbito laboral, señaló que aunque existen espacios para personas sordas, las oportunidades siguen siendo limitadas, por lo que consideró necesario sensibilizar a empleadores sobre sus capacidades y aportaciones.
Asimismo, explicó que en el sector educativo existe escasez de docentes capacitados para atender a estudiantes con discapacidad auditiva, lo que afecta su formación académica.
No obstante, reconoció el trabajo del Centro de Atención Múltiple (CAM 4), donde se impulsa la enseñanza de la LSM y se brinda atención especializada.
Finalmente, hizo un llamado a autoridades educativas, instituciones públicas, empresas y sociedad en general a fortalecer la enseñanza y difusión de la LSM, subrayando que la verdadera inclusión no solo implica abrir espacios, sino garantizar comunicación, participación y ejercicio pleno de derechos en igualdad de condiciones.