Los pagos comenzaron a fluir, pero la crisis todavía no termina. A pesar de que Petróleos Mexicanos (Pemex) reporta haber destinado 582 mil millones de pesos al pago de proveedores y contratistas durante 2025 y otros más de 152 mil millones de pesos durante el primer trimestre de 2026, empresas vinculadas con la actividad petrolera continúan reportando adeudos por trabajos realizados desde 2024 y 2025, una situación que mantiene presionada la economía de Ciudad del Carmen.
Noticia Destacada
Suemy recorre Bécal en su triciclo para recolectar plástico y ayudar al planeta
El problema adquirió especial relevancia para Campeche desde principios de este año. El 4 de febrero de 2026, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, reconoció públicamente que todavía quedaban compromisos pendientes y aseguró que dentro de la estrategia de pagos se estaba dando prioridad a pequeñas empresas de Campeche, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, entidades particularmente afectadas por el retraso. También confirmó que quedaban recursos por cubrir mediante el mecanismo instrumentado con Banobras para inversiones de 2025 y pendientes de 2024.
Los números nacionales muestran que el dinero sí comenzó a salir. Pemex informó que durante 2025 destinó 582 mil millones de pesos a proveedores y contratistas, de los cuales 191 mil millones provinieron del Programa de Financiamiento de Inversión ejecutado a través de Banobras. Posteriormente, al presentar sus resultados del primer trimestre de 2026, la petrolera informó de más de 152 mil millones de pesos adicionales pagados a proveedores. Sin embargo, estas cantidades corresponden al conjunto de la cadena de suministro de Pemex y no significan que todos los adeudos de las compañías de Ciudad del Carmen hayan sido liquidados.
De hecho, el reporte financiero de Pemex al 31 de marzo de 2026 revela otra parte de la estrategia: la empresa implementó convenios modificatorios para extender el pago de determinados saldos generados en 2025 hasta ocho años, mediante pagos trimestrales de capital e intereses. Al cierre de marzo, el monto reestructurado bajo este mecanismo ascendía a 250 mil 498 millones de pesos. Es decir, parte de las obligaciones comerciales dejó de ser un problema exclusivamente inmediato para convertirse en compromisos distribuidos a varios años.
Carmen sigue esperando
La situación resulta particularmente delicada para Ciudad del Carmen, cuya economía mantiene una fuerte relación con la industria petrolera. Desde marzo de 2025, el Gobierno de Campeche había anunciado, después de una reunión entre autoridades, Pemex y empresarios, el inicio de pagos para atender adeudos de proveeduría correspondientes a 2024. Sin embargo, más de un año después, representantes empresariales continúan señalando que existen cuentas pendientes.
El problema no solamente consiste en facturas pendientes de depósito. El presidente de la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Petroleros (AMESPAC), Rafael Espino de la Peña, señaló el 23 de septiembre de 2026 que existen proveedores con compromisos de hasta dos años que todavía enfrentan problemas para facturar, y ubicó la incertidumbre sobre los tiempos de pago como una de las principales preocupaciones del sector.
En Campeche, el Clúster de Energía había advertido desde junio que permanecían pendientes compromisos correspondientes a 2024 y 2025 y que algunas cuentas de 2024 ni siquiera habían sido registradas en el sistema necesario para gestionar su pago. El organismo relacionó esta falta de liquidez con despidos y riesgo de cierre de empresas.
El impacto también alcanzó el terreno legislativo. En marzo se presentó en la Cámara de Diputados un punto de acuerdo para solicitar a Pemex información pública y detallada sobre los adeudos con proveedores de Ciudad del Carmen, incluyendo ejercicio fiscal, contrato, validación y calendario de pagos. Esa propuesta terminó desechada el 29 de mayo de 2026 al no ser dictaminada dentro del periodo correspondiente. Posteriormente se presentó otro exhorto que incluyó también a Tabasco y Veracruz y planteó medidas ante SAT, IMSS e Infonavit para empresas afectadas; el registro oficial lo mantiene pendiente en comisión.
Empresas y empleos reciben el golpe
El efecto del atraso va más allá de las cuentas de las compañías. Cuando una empresa petrolera o subcontratista no recibe los recursos correspondientes a servicios ya prestados, se reduce su capacidad para cubrir nóminas, cuotas patronales, impuestos, proveedores, créditos y nuevas inversiones. Precisamente esos efectos sobre empleo e ingresos familiares forman parte de las razones expuestas en el Congreso para solicitar mecanismos extraordinarios ante la situación de los proveedores de Pemex.
Además, no todos los problemas terminan cuando Pemex paga al contratista principal. Empresarios carmelitas han denunciado casos en los que grandes compañías recibieron recursos de Pemex pero los pagos no llegaron inmediatamente a empresas subcontratadas, ampliando la cadena de falta de liquidez entre negocios locales.
La paradoja es que Pemex presenta una situación financiera nacional más favorable que la observada años atrás. Al cierre de 2025 reportó una reducción de 13 por ciento de su deuda financiera respecto de 2024, mientras durante el primer trimestre de 2026 informó otra disminución de 7 por ciento y destacó los avances en los pagos a proveedores. Pero para Ciudad del Carmen, el problema todavía no puede darse por terminado mientras permanezcan trabajos realizados, facturas o compromisos comerciales pendientes de liquidación.
Así, la deuda no desapareció: una parte fue pagada, otra fue reestructurada y otra continúa siendo reclamada por proveedores. Para Ciudad del Carmen, donde la industria petrolera sostiene una extensa cadena de contratistas, subcontratistas y trabajadores, la velocidad con la que se terminen de destrabar esos recursos será determinante para que la recuperación financiera anunciada por Pemex también llegue a las empresas y familias que dependen de la actividad petrolera.