La falta de agua y la baja presión en la red están golpeando el bolsillo de familias del tradicional barrio de Santa Ana, en la ciudad de Campeche. Vecinos aseguran que han tenido que desembolsar hasta cuatro mil pesos para instalar bombas que permitan subir el líquido hasta sus tinacos, mientras en algunos sectores reportan problemas con el suministro desde hace aproximadamente una semana.
Habitantes de las calles Querétaro, Perú y zonas cercanas a la avenida Luis Donaldo Colosio señalan que el problema no afecta por igual a todo el barrio. Mientras las viviendas ubicadas cerca de los sistemas de bombeo tendrían mejores condiciones de suministro, en puntos más alejados el agua llega con poca presión o simplemente no alcanza los depósitos instalados en las azoteas.
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El problema, aseguran, representa un doble golpe económico. Además del pago correspondiente por el servicio al Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Campeche (SMAPAC), algunas familias han tenido que comprar e instalar equipos de bombeo. “Tenemos que comprar bombas y nos vemos en la necesidad de gastar unos cuatro mil pesos para que nos llegue el agua al tinaco”, relató Jancel Daniris, vecina del sector.
A la falta de agua se suma otro reclamo: la falta de información. Los habitantes dicen desconocer qué está provocando los cortes y la pérdida de presión. Entre los propios vecinos existen versiones sobre posibles reparaciones en tuberías antiguas o trabajos relacionados con infraestructura hidráulica en la avenida Héroe de Nacozari; sin embargo, se trata de hipótesis de los residentes y no de una causa confirmada oficialmente.
La incertidumbre ha obligado a las familias a modificar su rutina. Cubetas, garrafones y otros recipientes se han convertido en reservas de emergencia para bañarse, lavar ropa y trastes o realizar la limpieza de las viviendas. Los vecinos piden que, cuando existan reparaciones o interrupciones programadas, SMAPAC informe con anticipación para poder administrar el agua disponible.
Mientras esperan una explicación y la normalización del suministro, el problema deja una pregunta entre los santaneros: ¿por qué deben gastar miles de pesos adicionales para conseguir que el agua que llega por la red pueda alcanzar sus tinacos?