A lo largo de la mañana de este lunes, se registró poca afluencia de personas en el panteón. Principalmente, acudieron habitantes provenientes de otras localidades del municipio, quienes aprovecharon el día de asueto para viajar hasta la cabecera municipal y dejar flores y velas en las bóvedas de sus seres queridos, que descansan en el cementerio.
A las afueras del panteón, comerciantes comenzaron a vender flores desde la mañana y hasta después del mediodía. De acuerdo con lo que se pudo indagar, cada ramo tenía un costo de 30 a 40 pesos.
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Entre flores, veladoras y una misa, familias recuerdan a sus difuntos en el cementerio de Kantunilkín
Doña Andrea comentó que, debido a que el panteón ya no tiene espacio suficiente, algunas personas están siendo enterradas en los pasillos, situación que dificulta el acceso a las tumbas de sus familiares para dejarles flores.
Indicó que es urgente habilitar un nuevo panteón para evitar que se siga utilizando los pasillos como espacios de sepultura.
Este lunes no se celebró la misa matutina en el cementerio, como ocurrió en años anteriores; sin embargo, se informó que la ceremonia religiosa estaba programada para la tarde.