El dengue pierde terreno en Yucatán durante el 2026. Los casos confirmados de la enfermedad disminuyeron 83% en comparación con el mismo periodo del año pasado y, por primera vez en varios años, el estado se mantiene sin defunciones asociadas al virus en plena temporada de lluvias, cuando históricamente aumenta el riesgo de transmisión.
Hasta la semana epidemiológica 29, con corte al pasado 27 de julio, la entidad acumuló apenas 16 casos confirmados, muy lejos de los 95 registrados en el mismo lapso del 2025. Además, el Panorama Epidemiológico de Dengue de la Secretaría de Salud federal reporta que Yucatán no ha registrado fallecimientos por esta enfermedad, mientras que para estas mismas fechas del año pasado ya se contabilizaban dos.
Las autoridades atribuyen este comportamiento a las acciones de control implementadas desde principios de año para contener la reproducción del Aedes aegypti, mosquito transmisor del dengue, zika y chikungunya, así como a la participación de la población para eliminar recipientes donde se acumula agua.
Fumigación en el estado
El secretario de Salud de Yucatán, Miguel Alberto Alcocer Gamboa, informó que durante este año se han fumigado 72 mil 48 hectáreas en varios municipios del Estado, además de realizar acciones de control larvario en 152 mil 235 viviendas y fumigar mil 213 casas mediante cercos sanitarios tras la detección de casos positivos.
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Explicó que las lluvias registradas en junio obligaron a reforzar las medidas preventivas, debido a que generaron condiciones favorables para la reproducción del mosquito. En respuesta, la Secretaría de Salud desplegó un operativo intensivo de fumigación en los 106 municipios de Yucatán, logrando atender 30 mil 213 hectáreas en apenas 15 días.
A estas acciones se sumó el Operativo Costa, implementado durante Semana Santa y nuevamente al inicio de las vacaciones de verano, con el que se atendieron 16 localidades del litoral yucateco. Como parte de esta estrategia fueron fumigadas mil 960 hectáreas para disminuir el riesgo de transmisión entre habitantes y visitantes.
Sin embargo, las autoridades reconocen que la fumigación, por sí sola, no es suficiente para contener la enfermedad, por lo que este año modificarán el esquema de descacharrización que se aplicó en el 2025.
Crece redes de recolección
Alcocer Gamboa anunció que el Gobierno del Estado y el Ayuntamiento de Mérida pondrán en marcha una estrategia permanente para retirar objetos que sirven como criaderos del mosquito, en sustitución de las jornadas aisladas que se realizaban anteriormente.
“Ahora la descacharrización será permanente durante todo el año. Vamos a trabajar de manera conjunta con el Ayuntamiento para facilitar que la población pueda deshacerse de llantas, muebles, cubetas, recipientes y otros residuos que almacenan agua y favorecen la reproducción del mosquito”, explicó.
La primera etapa contempla la instalación de 120 puntos de recolección distribuidos en distintos sectores de Mérida. Posteriormente la red continuará creciendo hasta alcanzar alrededor de 270 centros antes de concluir el año, con el propósito de que los ciudadanos tengan opciones cercanas para depositar cacharros y residuos especiales.
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Además de combatir al mosquito transmisor del dengue, la estrategia busca reducir la presencia de fauna nociva, como ratas y cucarachas, que también encuentran refugio entre los desechos acumulados en patios, predios baldíos y espacios públicos.
Impacto de “moscos buenos”
El titular de la SSY destacó que los resultados obtenidos este año también obedecen a la aplicación del control larvario mediante abatización, la liberación de mosquitos con la bacteria Wolbachia para disminuir la transmisión del virus y la colaboración de miles de familias que eliminaron depósitos de agua en sus viviendas.
Pese al descenso en los contagios, las autoridades advirtieron que la vigilancia epidemiológica se mantendrá durante los próximos meses, ya que la temporada de lluvias continúa siendo el periodo de mayor riesgo para la proliferación del mosquito. Por ello insistieron en mantener limpios patios y azoteas, tapar depósitos de agua y eliminar cualquier recipiente que pueda convertirse en criadero del vector.