La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, negó de forma categórica que existan tensiones con el gobierno de Estados Unidos en el marco de la próxima revisión del tratado comercial bilateral y trilateral (T-MEC).
La mandataria salió al paso de las versiones que apuntan a un supuesto riesgo en las negociaciones debido a las acusaciones de Washington contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Durante su habitual "Mañanera del Pueblo", Sheinbaum aseguró que el proceso del acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá mantiene su propio curso de manera independiente a los temas de seguridad.
"Claro que no. El tratado lleva su camino", afirmó la jefa del Ejecutivo, detallando que se mantiene un trabajo coordinado para garantizar la estabilidad económica de la región, a pesar de la postura proteccionista del presidente estadounidense Donald Trump.
Presidencia tacha de "propaganda" alertas de la oposición por crisis internacional
La postura de la mandataria mexicana surge como respuesta directa a las declaraciones de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos (del PAN).
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Campos había alertado previamente sobre una supuesta "crisis de confianza internacional" que pondría en jaque el futuro del T-MEC, exigiendo que no se deje en el olvido la investigación en torno a Rocha Moya y otros nueve funcionarios señalados.
Ante esto, Sheinbaum descalificó los señalamientos de la gobernadora panista, catalogándolos como "propaganda política". "No hay tensión con Estados Unidos por ese tema como ella dice", subrayó la presidenta, enfatizando que cada nivel de gobierno debe enfocarse en cumplir con sus responsabilidades institucionales en lugar de alimentar narrativas de confrontación.
Avances en seguridad y soberanía ante la retórica de Donald Trump
Respecto a la compleja agenda de seguridad y los constantes discursos de Donald Trump —quien ha repetido que los cárteles del narcotráfico controlan el territorio mexicano—, la presidenta admitió que existen discrepancias naturales entre ambas naciones, pero que el diálogo sigue avanzando de forma madura.
El Gobierno federal mantiene un rechazo absoluto a dichas afirmaciones, priorizando el respeto mutuamente benéfico que exige la vecindad geográfica.
"En algunas cosas estamos de acuerdo, en otras cosas no estamos tan de acuerdo. Pero son nuestros vecinos (...) Y tenemos un acuerdo comercial que es benéfico para Estados Unidos, para Canadá y para México", sentenció la gobernante.
Actualmente, el ambiente político nacional se mantiene polarizado no solo por el caso de Sinaloa, sino también por las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) sobre un polémico operativo antidrogas en Chihuahua.
En dicho evento se indaga la participación no autorizada de agentes de inteligencia estadounidenses, un tema sensible que ha reavivado el debate sobre la soberanía nacional y el injerencismo extranjero, pero que, según el discurso oficial, no frenará los motores del comercio exterior.
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