El gusano barrenador comienza a ganar terreno entre los perros de la ciudad, donde los casos atendidos por el Instituto de Bienestar y Protección Animal aumentaron 166 por ciento en apenas unos meses, al pasar de 15 registrados en mayo a 40 actualmente. Autoridades del organismo advirtieron que, aunque la mayoría de los ejemplares afectados se encuentran en situación de calle, ya comenzaron a detectarse canes con propietario, lo que evidencia que el problema no se limita a la fauna abandonada.
Uno de los principales factores de riesgo es la detección tardía. Algunos ejemplares llegan con heridas severamente infestadas, debilitados e incluso sin poder levantarse, cuando las posibilidades de recuperación prácticamente se han agotado. “Ya no podemos hacer más nada por el ejemplar, tristemente”, señalaron.
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Entre las zonas donde se ha identificado mayor incidencia se encuentran Tres Reyes, Valle Verde y Villas del Mar, sectores que enfrentan una situación complicada por la elevada cantidad de animales sin hogar.
El gusano barrenador no se transmite directamente de un perro a otro. La infestación ocurre cuando la mosca deposita sus huevos en una herida abierta; posteriormente, las larvas penetran el tejido y se alimentan de carne viva, por lo que una lesión aparentemente pequeña puede convertirse rápidamente en un cuadro grave.
El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) señala que las heridas superficiales y las mucosas son sitios de riesgo para la oviposición del insecto. Por ello, el Instituto llamó a los propietarios a revisar constantemente a sus mascotas, particularmente después de los paseos, y acudir de inmediato con un veterinario ante cualquier lesión o inflamación. También pidió evitar remedios caseros, pues en caso de sospecha es necesario retirar las larvas y enviarlas al Senasica para su análisis.
El incremento en Cancún ocurre mientras Quintana Roo enfrenta una problemática seria a nivel estatal. Los registros oficiales han documentado alrededor de mil casos de gusano barrenador en animales, principalmente en ganado del sur de la entidad, mientras que la Secretaría de Salud ha reportado casos de miasis por Cochliomyia hominivorax en personas.
Los registros federales contabilizan 12 casos humanos acumulados en Quintana Roo. La preocupación trasciende al sector ganadero: el parásito puede afectar también a perros, gatos, caballos y otras especies, además de los seres humanos, siempre que existan lesiones susceptibles de ser infestadas.
Ante el incremento de casos en Cancún, el Instituto prepara una campaña de concientización para promover la detección temprana y mantiene acciones de esterilización de perros en situación de calle, con el objetivo de reducir la población vulnerable.
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Cobertura para mascotas alcanza hasta 30 mil pesos
En Cancún, los seguros de protección para mascotas ofrecen coberturas médicas que oscilan entre 20 mil y 30 mil pesos, un respaldo financiero destinado a hacer frente a emergencias, intervenciones quirúrgicas y tratamientos veterinarios especializados cuyos costos suelen ser elevados en la ciudad, de acuerdo con testimonios de usuarios de estos servicios.
El acceso a estos montos de protección tiene un costo promedio de 3 mil pesos al año por póliza, tarifa que varía en función de la edad, raza y salud general del perro o gato. Adicionalmente, los contratos incluyen prestaciones complementarias para procedimientos de rutina, como la esterilización o atención de padecimientos específicos después de cumplir un periodo de espera de seis meses.
Para formalizar la contratación y acceder a esos límites, las compañías solicitan que el animal cuente con su cartilla de vacunación vigente y esquema completo, fotografías recientes, así como la comprobación de un estado de salud óptimo al momento del trámite.
Este tipo de pólizas se ha posicionado como una alternativa de previsión para los dueños de mascotas en la ciudad, en un entorno donde una hospitalización de urgencia o un procedimiento especializado puede generar gastos elevados y descompensar el presupuesto familiar.